Una de las imágenes utilizadas en la campaña de los regantes murcianos.
Una de las imágenes utilizadas en la campaña de los regantes murcianos.

Desde el mes de julio, el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) viene difundiendo la campaña ‘Agricultores de usar y tirar’, con la que busca «visibilizar las diferentes trabas que el sector agrícola español sufre para realizar su trabajo con dignidad».

En este sentido, el Sindicato considera que «ha demostrado ser esencial durante décadas en nuestro país y con más importancia si cabe durante la pandemia».

El agua, o su falta, queja permanente

Además, a estos problemas generales, al Levante español se le sumaría el «sufrimiento de la escasez de agua», según el SCRATS, desde donde se subraya que Almería, Murcia y Alicante «son zonas de rica producción agrícola, donde se emplea a cerca de 107.000 personas».

Así, recuerdan, desde hace 43 años, el Trasvase Tajo-Segura «proporciona los recursos hídricos necesarios para esta labor, una infraestructura que está siendo objeto, paulatinamente y sin criterio objetivo alguno, de reducción en sus envíos de agua por decisión del Ministerio para la Transición Ecológica».

«Una medida que se verá agravada caso de que prospere el aumento de caudales ecológicos en algunos tramos del río Tajo», según el Sindicato, que entiende que esta decisión no está «circunscrita a estrictos criterios técnicos y que no solucionará los problemas medioambientales del río Tajo, que requieren de un conjunto de medidas entre las sobresale una correcta depuración de las aguas procedentes de las poblaciones de su entorno».

«De confirmarse esta decisión del Gobierno de España se estaría finiquitando la agricultura levantina. Un sector para el que el agua desalada -de escasa mineralización, cuya producción requiere una ingente cantidad de energía lo que la hace excesivamente cara- no es la solución alternativa al Trasvase», apuntan desde el SCRATS.

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