Era una de las situaciones viajeras más anómalas desde Madrid, ya que resultaba imposible encontrar vuelos directos desde la capital de España con Stuttgart. Esta ciudad es la vía de entrada al estado alemán de Baden-Wurtemberg.
Según ha podido confirmar LA CRÓNICA, la situación cambiará desde finales de 2027. Entonces, Eurowings (la low cost de Lufthansa) programará de forma estable seis vuelos semanales desde Barajas. Habrá uno cada día, de domingo a viernes.
La noticia la ha confirmado también el Consulado General de España en aquella ciudad:
Se terminará así el agravio de que sí hubiera vuelos sin escalas desde Barcelona (con Vueling) pero no desde Madrid. Esta situación traía de cabeza a innumerables viajeros y a los responsables de la promoción turística de Alemania en nuestro país.
¿Por qué la noticia es tan interesante?
Como ya te hemos aconsejado más de una vez esta misma sección, Stuttgart es la vía lógica para acceder a una de las regiones más interesantes de Alemania. Esto es especialmente relevante si te gusta la naturaleza… y no sólo por la Selva Negra. Allí podrás encontrar espectaculares paisajes, como la cascada de Bad Urach, una de las paradas obligatorias. Esta excursión también ofrece sorpresas inesperadas, como las encantadoras ciudades de Tübingen y Esslingen. Asimismo, está el castillo medieval de Lichtenstein (a 40 kilómetros de Stuttgart), en los montes de Suabia.
De vuelta a Stuttgart puedes explorar la relación de la ciudad con el motor en los museos de Porsche y Mercedes. También puedes perderte en los jardines del majestuoso Castillo de Ludwigsburg, uno de los mayores palacios barrocos de Alemania.

¿Quieres más Stuttgart? Ahí lo tienes…
Viñedos que trepan hasta la ciudad, innumerables escaleras que conectan barrios a distintos niveles y una vibrante cultura de pubs y buena mesa definen la cara más acogedora de Stuttgart. Además, está situada en el valle del Neckar —con un clima especialmente favorable—. Esta joya de Baden-Württemberg se ha consolidado como un destino ideal para quienes buscan un descanso relajado. Todo esto es sin renunciar al pulso cultural y arquitectónico.

Si estás planeando una escapada, te proponemos un recorrido de dos días por los imprescindibles de esta fascinante metrópolis alemana.
Día 1: El latido histórico de Stuttgart-Mitte
El viaje comienza en el corazón de la ciudad, Stuttgart-Mitte, un distrito que gira en torno a la imponente Schlossplatz. Este enclave es especialmente mágico cuando cae la noche y se ilumina. Es aquí donde se concentra el patrimonio cultural más preciado:
- El Palacio Viejo (Altes Schloss): Edificio más antiguo que se conserva en la ciudad (data del año 941), que hoy alberga el Museo del Estado.
- El Palacio Nuevo (Neues Schloss): Una elegante construcción de tres alas situada a escasos metros.
- Arte para todos los gustos: El icónico cubo de cristal del Kunstmuseum —con obras de Otto Dix— y la prestigiosa Galería Estatal (Staatsgalerie), templo del arte clásico y moderno.
Gastronomía y ambiente local
Para la hora del almuerzo, los alrededores del ayuntamiento ofrecen el punto de encuentro perfecto. En la pintoresca plaza de la Hans-im-Glück-Brunnen se agolpan los restaurantes, cafés y bares en un espacio reducido. Es la ocasión perfecta para saborear platos tan tradicionales como los spaetzle o los suculentos Maultaschen.
Con las fuerzas renovadas, una visita obligada es la Markthalle (Mercado de Stuttgart), un magnífico edificio catalogado de estilo art nouveau ideal para pasear y adquirir productos locales. Desde allí, se puede continuar hacia Höhenpark Killesberg. También puedes subir en transporte público hasta Hölderlinplatz, un animado rincón repleto de tiendas conceptuales y pequeños cafés.
Día 2: Naturaleza, vanguardia arquitectónica y vistas panorámicas
La segunda jornada invita a conectar con el lado más verde de Stuttgart en el extenso Killesberg. Sus terrazas ajardinadas, parterres, zonas de juego, recintos para animales y su entrañable ferrocarril en miniatura lo convierten en uno de los espacios favoritos de locales y visitantes. Por tanto, es el lugar perfecto para preparar un pícnic al aire libre.
A pocos pasos se encuentra la famosa Weissenhofsiedlung, un conjunto residencial protegido y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue construido en 1927 bajo la iniciativa de la Werkbund alemana. Este asentamiento reúne 63 pisos y 21 casas diseñadas por leyendas de la arquitectura moderna como Le Corbusier, Walter Gropius y Ludwig Mies van der Rohe. Hoy en día, la casa adosada diseñada por Le Corbusier funciona como museo. De este modo, ofrece una inmersión única en la historia de este movimiento vanguardista.

El broche de oro: múltiples opciones para la tarde
A última hora de la tarde, Stuttgart despliega un abanico de alternativas para todos los gustos:
- Vanguardia arquitectónica: Visitar la imponente y minimalista Biblioteca Municipal de Stuttgart.
- Paseo urbano y escaleras: Explorar algunas de las más de 200 escaleras históricas que conectan los desniveles de la ciudad, como la Oberer Reichelenbergweg o la Emil-Molt.
- Miradores naturales: Acercarse al Karlshöhe para disfrutar de una panorámica inigualable entre viñedos y jardines.
- Cultura y naturaleza: Visitar el Wilhelma, el famoso Museo Estatal de Historia Natural con su rica colección zoológica y botánica.
- Para los amantes del motor: Descubrir los fascinantes mundos del Museo Mercedes-Benz y el Museo Porsche.
- Ruta vinícola: Dedicar las últimas horas a degustar los premiados vinos locales de la región.

Sea cual sea la elección, Stuttgart promete una escapada inolvidable donde la tradición y la modernidad se dan la mano.
Y ahora, además, con vuelos directos desde Madrid. Como para no dudarlo…

