Uno de los asentamientos saharahuis en territorio de Argelia.
Uno de los asentamientos saharauis en territorio de Argelia.

Los niños saharauis del programa ‘Vacaciones en Paz’ regresarán este verano a Guadalajara tras dos años de parón debido a la pandemia, y desde la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en la provincia ya han iniciado una campaña de captación de familias con la idea de que estos pequeños puedan pasar un par de meses en España para cuidarles y hacer visible el conflicto.

Así lo ha reconocido la presidenta de la asociación, Elisa San Miguel, para quien, si bien la pandemia sigue siendo un hándicap para el acogimiento de estos niños a través ‘Vacaciones en Paz’, existe también una «mayor apatía», por lo que, aunque aún es pronto para cuantificar cuantos pueden venir para julio y agosto, no cree que se supere la quincena de menores.

Sin embargo, respecto al último posicionamiento a nivel político de España con respecto a la situación del Sahara Occidental, la presidenta de la asociación cree que estas manifestaciones pueden «avivar las conciencias» y que ahora haya muchas más personas que se acuerden de esta población.

¿Puede ser el último año?

En todo caso, desde la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Guadalajara quieren hacer llegar a la población de Guadalajara que si finalmente España rompe las relaciones institucionales con el Frente Polisario podría ocurrir que este fuera el último año de la llegada de estos niños refugiados a España, de ahí que inviten a las familias de Guadalajara a sumarse a esta iniciativa solidaria.

«Puede que este sea el último año que puedan venir estos niños a pasar el verano aquí a realizar sus revisiones médicas, disfrutar y establecer lazos con familias española», ha señalado De Miguel, para quien cada menor es también un embajador de su causa, una causa que comparten en esta asociación.

En cualquier caso, en los últimos años este programa ya había registrado en Guadalajara una disminución importante en el número de familias acogedoras, algo que se ve reflejado en el paso de más de un centenar de menores años atrás a los apenas 22 recibidos en 2019.

Cada vez menos niños

«Antes venían autobuses con 100 y 150 niños a Guadalajara, en el último año decreció muchísimo y este año aún se prevé que disminuya mucho más», ha abundado la presidenta de la asociación, desde donde se están movilizando ya para ver si se vence la apatía que llevan observando fundamentalmente a raíz de la pandemia.

Según De Miguel, si bien debido a la crisis sanitaria desde la asociación llegaron a pensar que esta iba a provocar más solidaridad, han detectado que está conllevando «más miedo y que las familias se relacionen cada vez más solo en sus entornos más cercanos» .

De hecho, según San Miguel, entre las preguntas que les formulan algunas posibles familias acogedoras se encuentra el interés de saber si los menores llegan o no vacunados ante el temor de posibles contagios. «Está generando muchas dudas, miedos y una cierta apatía», ha señalado preocupada.

A ello suma también otra incertidumbre, la guerra en Ucrania y el último posicionamiento a nivel político de España con respecto a la situación del Sahara Occidental, de ahí que desde la asociación insistan en la importancia de ser solidarios ya que tal vez podría ser el último año de ‘Vacaciones en paz’.