El Ayuntamiento de Guadalajara admite implícitamente que en los atropellos, a veces, la culpa es compartida entre el atropellado y el conductor.
La propia DGT, con datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, sostiene que en el 86,9% de los atropellos mortales en pasos de peatones entre 2014-2023, el peatón cruzaba correctamente y no cometía infracción. Por lo demás, el 87% de los fallecidos por atropello en vías urbanas se producen en pasos de peatones.
Ahora, la Policía Local de Guadalajara anuncia que reforzará la vigilancia en los pasos de peatones de la ciudad, con especial atención a los puntos de mayor complejidad, como Cuatro Caminos o el Paseo del Doctor Fernández Iparraguirre.
Los agentes desplegados «informarán directamente» a los peatones que crucen sin mirar, para ayudar a hacer costumbre de lo de comprobar siempre que los vehículos se han detenido realmente antes de pisar siquiera el paso de cebra.
El Reglamento General de Circulación obliga a los vehículos a detenerse ante un paso de peatones, cierto, pero la ley no exime al peatón de su propia responsabilidad a la hora de cruzar.
«El peatón es la parte más vulnerable de la vía pública, y precisamente por eso está obligado a vigilar la circulación y a asegurarse de que los vehículos que se aproximan le han visto y van a detenerse. No basta con que el coche reduzca la velocidad: eso no siempre significa que el conductor haya detectado que va a cruzar un peatón», señala el concejal de Seguridad, Chema Antón, que fue él mismo policía local antes de entrar en política.
Antón insiste en que «es obligación del peatón asegurarse de que puede cruzar con seguridad antes de pisar el paso de cebra, mirando a ambos lados y comprobando que los vehículos se han detenido realmente».
Desde la Policía Local se recuerda que son muchas las distracciones que pueden afectar a un conductor. «El reflejo del sol en el parabrisas, la mala visibilidad provocada por vehículos estacionados junto a los pasos de peatones, o incluso la atención puesta únicamente en la persona que cruza sin reparar en la mascota que le acompaña, son factores que están detrás de muchos atropellos, incluidos los de animales», detalla.
Además, cuando se cruza acompañado de menores o de mascotas, el adulto debe asegurarse de que el cruce se realiza en paralelo y sin que el niño o el animal se adelanten. En Guadalajara se han producido atropellos de esta naturaleza.
A los peatones se les pide a los peatones un esfuerzo más, que para muchos será algo insuperable: evitar el uso del móvil mientras se cruza. A la realidad de la vida cotidiana, parece un imposible.
Los pasos de cebra no son un aparcamiento
La normativa municipal de Guadalajara, en la Ordenanza General de Circulación (aprobada en pleno el 1 de julio de 2005) refuerza la protección de los pasos de peatones, prohibiendo expresamente que los vehículos paren o estacionen sobre ellos, en sus proximidades o sobre los pasos rebajados para personas con movilidad reducida, precisamente para no restar visibilidad ni al peatón ni al conductor en el momento del cruce.

