La política no suele ser el mejor de los entornos donde fomentar el optimismo entre quienes creemos que un mundo mejor es posible y que incluso entrevemos el modo en que podríamos hacerlo realidad. A los hechos hay que referirse para justificar tanta desesperanza. De tan obvio, mejor no entrar en detalles ni en una larga relación de agravios cívicos por causa del sindiós nacional en el que habitamos.

Administrar lo que es de todos para que beneficie a una mayoría tiene su complejidad, acrecentada cuando se pone en manos de iletrados con carnet pero fieles hasta la náusea a quienes les nombran y como mayor virtud. Son serviciales en régimen de monopolio a su jefe antes que a quienes les pagan el sueldo, que somos usted y yo junto con muchos otros.

Un antídoto contra esa enfermedad del servilismo ineficiente sería prodigar en el organigrama más volandero de la Administración la presencia, con apropiadas dosis de oxigenante autonomía, de aquellos que tienen capacidad y experiencia para el cargo asignado. Tan de sentido común es el planteamiento que resulta de lo más infrecuente.

Este lunes nos hemos desayunado en el Diario Ofial de Castilla-La Mancha con la publicación de un decreto que anima a pensar que no todo está perdido.

En apenas cuatro líneas más el encabezamiento, se da cuenta de la llegada de Ainhoa Aguado Sánchez a la Dirección General de Promoción Institucional, de la que pasa a ser titular desde este mismo lunes, 2 de septiembre de 2019. Mucho más extenso que esas breves líneas es su currículum. Ella, que es aún muy joven, salió de la Universidad en 2012 con la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas en la mochila, más siete cursos de especialización. A ello ha sumado ya una intensa experiencia profesional en cuatro reconocidas empresas del sector hasta llegar a su despacho en "Doncellas", que es la sede toledana donde empieza ahora a trabajar.

Bienvenida sea, pues, a esa su casa si confirma en los próximos meses que sabe objetivar con datos las tareas encomendadas, optimizar el uso de los fondos públicos y facilitar la sensata colaboración con los medios de comunicación de esta región, entre los que ocupa un puesto destacado desde hace nada menos que 20 años LA CRÓNICA DE GUADALAJARA .

Sea como fuere y sin ella pretenderlo, con su nombramiento ha conseguido ya un primer logro: que algún periodista de larga trayectoria, como este que firma lo que aquí escribe, piense sin desazón que, ya que estamos, estamos para mejorar lo que nos rodea.

Si es con conocimiento y buena voluntad es más probable que ese objetivo sea posible.