Borja Castro y Pérez Torrecilla durante su rueda de prensa del 21 de junio de 2021.
Borja Castro y Pérez Torrecilla durante su rueda de prensa del 21 de junio de 2021. (Foto: EP)

Torrecilla ha acusado al PP, y más concretamente a Paco Núñez, de mantener un «silencio cómplice y traición» contra la Mesa del Agua de Castilla-La Mancha y contra los municipios ribereños, con su posición con respecto a los trasvases.

El alcalde de Sacedón, también diputado regional del PSOE y vocal de la Mesa de la Explotación del Trasvase Tajo-Segura, ha pedido al presidente regional del PP, Paco Núñez, que «pida perdón» a todos los castellanomanchegos y sancione a la diputada albaceteña, Carmen Navarro, por firmar una Proposición No de Ley (PNL) para que no se rebaje de 38 a 27 hectómetros cúbicos el agua trasvase, y si no lo hace, le exige que se salga «inmediatamente» de la Mesa del Agua.

Por todo ello, le ha solicitado públicamente una rectificación, o que «se salga inmediatamente de la Mesa Regional del Agua» porque «no se puede permitir que, después de tantos sacrificios, haya alguien que «la mine y la reviente a la primera de cambio», como ha hecho el líder ‘popular’.

Para el alcalde de Sacedón, que es uno de los pueblos ribereños más afectados por los trasvases, todo se resume en que el Partido Popular de Castilla-La Mancha «no está a la altura» en los objetivos de la Mesa del Agua.

Críticas de Borja Castro

La rueda de prensa ofrecida este lunes en la sede provincial del PSOE la ha compartido también el vicepresidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía y alcalde de Alcocer, Borja Castro. En su turno se ha sumado a las declaraciones de Torrecilla y ha apuntado que la actitud del PP con esta PNL supone una «traición» que a su juicio responde claramente a que el partido de Pablo Casado encuentra «poco que pescar» en el caladero de los pueblos ribereños.

Para Castro, la situación de Entrepeñas y Buendía vuelve a ser «la crónica de una muerte anunciada», de ahí que haya exigido terminar con esta situación «catastrófica» y que se atienda a la necesidad de modificar, de manera inminente, el nivel de agua trasvasable desde la Cuenca del Tajo a la Cuenca del Segura.

«No se puede engordar un territorio de manera artificial a costa de otro territorio al que se quiere eliminar», ha apostillado, admitiendo que aunque por el momento las expectativas son «comedidas», se ha pasado «de no tener nada hace dos años a tener que celebrarlo», y cree que se está haciendo «tanto desde Madrid como desde Castilla-La Mancha», ha precisado.

Menos de un tercio de la capacidad de Entrepeñas y Buendía

Entrepeñas y Buendía se sitúan en este momento por debajo del 30%, con unos 790 hectómetros cúbicos que se traducen en unos 700 hectómetros cúbicos si se tienen en cuenta los lodos que hay.

Según Castro, en tres meses el nivel de agua ha decrecido mucho y eso se ha traducido también en el turismo y en el ocio, reconociendo que si hay menos agua se desactiva la inversión, de ahí que haya insistido en la necesidad de que se garantice «cuanto antes» una lámina estable que dé certidumbre a las familias y a los negocios.

Para Castro, al final, los trasvases se traducen en un problema de precios teniendo en cuenta que llevase el agua cuesta a la cuenca del Segura casi cuatro veces más barato que las desaladoras. «Estamos matando un río por dinero», ha concluido.

Por último el vicepresidente de los ribereños espera que la inversión de 40 millones de euros que han recibido ponga fin al uso de cisternas en la zona. Según ha declarado en esta rueda de prensa, ya se están acometiendo actuaciones en localidades como Huete, Córcoles y también en Chillarón, actuaciones que espera que lleguen a tiempo para evitar que se repita este año la imagen de vehículos de la Diputación llevando agua a algunos pueblos de esta comarca.

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