Interior de una de las habitaciones de la ampliación del Hospital de Guadalajara.
Interior de una de las habitaciones de la ampliación del Hospital de Guadalajara.

La ampliación del Hospital de Guadalajara ha recibido un auténtico “injerto de piel”, en forma de lamas prefabricadas que lo cubren completamente. Esa será la imagen que verán pacientes y las visitas en las próximas décadas de actividad.

Con todo, aún habrá que esperar un tiempo (indeterminado) para la inauguración. Por ahora, si damos por buenas las estimaciones oficiales, se ha concluido un 80 por ciento de la obra civil.

Luego, será necesario dotar a cada parte de este edificio del aparataje necesario y proceder al traslado de lo que sea preciso desde el antiguo para iniciar la actividad, para todo lo cual aún no hay fecha concreta.

Después de tres lustros de promesas y cambios de previsiones, no sería extraño que nadie se aventurase a dar mes, día y hora para acabar esta inacabable ampliación. Y, sin embargo, lo hacen.

En 2018, el consejero de Sanidad dijo que se dispondría del edificio a finales de 2020. Eso ya era más que improbable en octubre del 2019, con las obras al 68 por ciento.

La pandemia del coronavirus aún estaba lejos y antes de ella tendría que haberse dado a conocer el Plan Funcional de la parte actual, una vez remodelada. No hay constancia pública de ese documento, una de las últimas promesas antes del COVID-19, aparentemente incumplida también.

Exterior del edificio de la ampliación del Hospital de Guadalajara, en el verano de 2020.
Exterior del edificio de la ampliación del Hospital de Guadalajara, en el verano de 2020.

Piel para el nuevo edificio del Hospital

Con todo, los avances son visibles desde el exterior, con la colocación de lamas en la fachada. El progreso ha sido mayor donde no se ve: en el interior de los edificios, especialmente en las plantas superiores, que se encuentran prácticamente finalizadas tras llevar a cabo trabajos de pintura y colocación de puertas.

En este punto de las obras se están acometiendo, además de los citados trabajos de pintura, los relativos a albañilería, fontanería e instalaciones, así como acabados en zonas comunes, y se sigue avanzando en la conexión entre el edificio actual y la zona de ampliación del hospital, con trabajos que afectan a algunos espacios de la planta -1 del edificio antiguo para comunicar ambos por la zona próxima a la entrada al aparcamiento cubierto.

Por otra parte, próximamente se retomarán las obras del futuro edificio de residuos del hospital, situado en la parte trasera del recinto junto a la zona donde se instala el PET-TC móvil. Los responsables sostienen que también “se está trabajando en cuestiones relacionadas con el futuro equipamiento de los edificios de ampliación”.

La ampliación del Hospital Universitario de Guadalajara va a permitir que esta infraestructura prácticamente duplique su superficie, y contará con un mayor número de camas, de las que un buen número se instalarán preferiblemente en habitaciones individuales.

Trabajos en el interior de la ampliación del Hospital de Guadalajara, en el verano de 2020.
Trabajos en el interior de la ampliación del Hospital de Guadalajara, en el verano de 2020.

Asimismo, se ampliará el número de quirófanos, pasando de los 13 actuales a 18 y contando con un quirófano híbrido que incorporará dispositivos avanzados de imagen médica que permiten reunir las características de un quirófano tradicional y las posibilidades que ofrece una sala de radiología.

La ampliación del Hospital también traerá consigo un mayor número de consultas, la ampliación de la capacidad de áreas como Hemodiálisis u Hospital de Día Oncohematológico, así como la incorporación de nuevos servicios, concretamente Medicina Nuclear y Cirugía Pediátrica, éste con su correspondiente UCI de Pediatría.

Se inició con José María Barreda, lo paralizó Cospedal y es previsible que lo inaugure Emiliano García-Page. Algún día sabremos cuándo.

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