Máscara de Scream.
Máscara de Scream.

La Audiencia Provincial de Albacete tiene previsto arrancar este viernes el juicio con jurado popular contra M.R.G., acusado de acabar premeditadamente con la vida de su cuñada, A.B.N.L., para quien el Ministerio Fiscal solicita una pena de 25 años por asesinato más dos más por allanamiento de morada.

En el escrito de acusaciones, la Fiscalía considera probado que el acusado, sobre las 6.00 horas del 4 de junio de 2018, salió de su domicilio en Albacete para dirigirse a la casa de su excuñada, con actitud decidida de acabar con su vida, motivo por el cual salió a una hora tan temprana y llevando consigo una mochila “con utensilios necesarios para llevar a cabo su plan”.

Así, llevaba cuchillos, una cinta de celofán ancha por si era necesario atarla, un destornillador y ropa para cambiarse por si se manchaba de sangre, además de la máscara característica de la conocida película ‘Scream’ para evitar ser reconocido por algún vecino.

Accedió al portal y una vez dentro se esperó en la escalera que comunica el piso segundo con el tercero, y siendo conocedor de los horarios de la víctima, permaneció esperando hasta que, al oír que se apagaba la televisión del domicilio, a sabiendas de que saldría del domicilio, se preparó para perpetrar su acción.

Al abrir la víctima la puerta, propinó un fuerte empujón tanto a la puerta como a la cuñada, la cual, sorprendida y sin poder hacer nada para evitarlo, y dada la intensidad del impacto, cayó al suelo en el interior de su propia casa.

Tras ello, el acusado entró a la casa y cerró la puerta echándose encima de ella para que no pudera moverse. Pese a que intentó zafarse, el encausado, tras intentar taparle la boca, la cogió del cuello, y estando encima de ella, sacó un cuchillo de cocina que llevaba preparado en el pantalón con ánimo de causarle la muerte.

La acuchilló repetidamente

Así, le apuñaló varias veces por la espalda aunque la víctima suplicaba que la dejara, golpeando con el cuchillo también en la cabeza y en los muslos.

Con la víctima aún malherida pero con vida, el acusado la arrastró por el pasillo hasta la cocina, y al llegar allí la dejó tumbada boca arriba.

“No voy a violarte, no soy un violador”, le dijo entonces el acusado, momento en el que sacó de la mochila que portaba un cuchillo grande en forma de machete con el que la acuchilló repetidamente en el abdomen, en el pecho y en el cuello.

A continuación, y con ánimo de incrementar su dolor, le hizo dos cortes en el cuello, uno en cada dirección, y se marchó del lugar de los hechos dejando a la víctima agonizando en el suelo de la cocina para ser encontrada horas después por sus padres.

En total, el cuerpo presentaba un centenar de heridas incisas, algunas de ellas mortales.

Tras lavarse las manos en el baño de la casa y una vez en la calle, abandonó los utensilios que había utilizado en una papelera de la zona peatonal del parque de Abelardo Sánchez.

Los hechos son para el Ministerio Fiscal constitutivos de un delito de asesinato y otro de allanamiento de morada con la agravante de responsabilidad criminal de disfraz.

Por estos delitos pide 25 años de prisión, más dos por el allanamiento de morada.