Cuando arrecia la polémica sobre el "Open Arms", quizá sea bueno recordar que en la provincia de Guadalajatra hay una larga experiencia en la acogida de inmigrantes y refugiados.

Son más de 7.000 los que han sido atendidos desde el verano de 1992 por Accem dentro de Castilla-La Mancha, la mayoría en la provincia de Guadalajara y muchos de ellos en Sigüenza, donde se inició su labor asistencial.

Esta organización cuenta actualmente con 60 plazas de Protección Internacional en la Ciudad del Doncel, 36 en Guadalajara capital y otras 36 en Albacete, y aunque tiene en Toledo, la previsión es reducirlas.

En cuanto a los programas de Atención Humanitaria para Migrantes, esta organización católica cuenta con 30 plazas también en Sigüenza, otras 30 en Guadalajara y 15 en Albacete. "Todo está actualmente lleno al cien por cien", según apunta Braulio Carlés, su responsable, quien considera que lo que se está viviendo en el Open Arms es "un drama humano" y califica como "una vergüenza para Europa" que haya dirigentes políticos que lleven como bandera "el rechazo y el cierre de fronteras a la migración".

Para Carlés, lo que está pasando ahora con el Open Arms es también un problema de Europa y no de España, de quien ha resaltado el gesto de generosidad que ya tuvo en su momento y su oferta para colaborar ahora. En declaraciones a Europa Press para LA CRÓNICA, ha hecho hincapié en la necesidad de afrontar el problema en clave de "una acogida equilibrada, generosa y solidaria".

A su juicio, las políticas de extrema derecha que piensan que es el momento de "ganar adeptos cerrando las puertas a la migración no llevarán a buen puerto". Se muestra convencido de que, por más que se pretenda cerrar las fronteras ante la llegada de inmigrantes "no van a dejar de venir aunque muchos mueran en el Mediterráneo".

"En vez de estar tan atento al voto y ver cómo capto gente para mi causa, vamos a ser humanos", ha pedido Carlés, en referencia a la posición de Italia, al tiempo que ha calificado de "auténtico disparate" el cierre de fronteras que defienden algunas formaciones políticas.

"Hoy los campos de concentración están en el Mediterráneo, donde está muriendo mucha gente por falta de humanidad, y esto es una vergüenza", ha reiterado Carlés, que ha incidido en la necesidad de afrontar políticas "serias" en los propios países de origen porque "cuando uno se muere de hambre, huye de su país".

Dicho esto, ha añadido que las entidades que como Accem trabajan en este campo pueden ofrecer su colaboración pero "no pueden hacer mucho más".