Empezó mal y ha acabado, al menos provisionalmente, peor. Aunque la discreción es máxima en el Ayuntamiento de Guadalajara también entre los nuevos responsables municipales, LA CRÓNICA está en condiciones de afirmar que ya ha empezado el desalojo de toda la parte del Mercado de Abastos destinada a hostelería.

Comienza así el final, por ahora, del experimento que llevó a facilitar, sin concurso público, la apertura de una terraza de verano en el remozado Mercado de Abastos. La obra de adaptación ha costado casi un millón de euros. La empresa okupante lo ha hecho sin título habilitante, según todas las fuentes consultadas por este periódico. 

El miércoles ha comenzado la cuenta atrás
Pasaban pocos minutos de la nueve de la mañana de este miércoles cuando un policía local se paseaba por el Mercado de Abastos en compañía de uno de los trabajadores. Bajo el brazo, el representante de la autoridad llevaba la inconfundible carpeta verde enpleadas en el Consistorio para los expedientes. Horas más tarde, las puertas del recinto exterior estaban ya cerradas, mientras que las que dan acceso a los puestos de los comerciantes seguían y siguen abiertas. Ya por la tarde, varias personas trabajaban en el desalojo de enseres y de otras mercancías más perecederas, que cargaban en dos furgonetas.

La notificación, al menos verbal, a la empresa alcarreña que ha mantenido actividades en este recinto municipal se ha hecho, según han confirmado a este diario fuentes municipales, incluso antes de estuviera terminado y entregado el informe de la técnico que se ha encargado de detallar el despropósito administrativo que se consumó en vísperas de las pasadas elecciones municipales, a instancias de los anteriores responsables.

Y ahora, ¿qué?
Lo previsible, a partir de ahora, es que el nuevo equipo de gobierno municipal dé por terminada esta accidentada etapa inicial del nuevo Mercado de Abastos. La responsabilidad directa es del concejal Fernando Parlorio (Ciudadanos) y de la socialista Lucía de Luz, concejal de Patrimonio.

Está por ver si se llegará a tiempo de aprobar en la Junta Local de Gobierno del próximo martes la convocatoria de un procedimiento de concesión mediante concurso. También queda por confirmar si la empresa afectada dilatará los plazos, que pueden prolongarse según la legislación vigente hasta diez días, o si abreviará a la hora de consumar la retirada, que es la opción que parecen haber tomado.

Aquel 24 de mayo de 2019…
Como los lectores de LA CRÓNICA recordarán, este diario informó en exclusiva de que los ocupantes de la campa y de las plantas superiores del edificio lo hacían en precario y sin una adjudicación pública, a todas luces necesaria para el uso privado de una instalación municipal. En una misma mañana, la del 24 de mayo de 2019, apenas dos días antes de las elecciones, se presentaba en una peculiar rueda de prensa la programación prevista para las semanas siguientes… mientras que el departamento de Contratación alertaba de que era improcedente la presencia de terceros en esas condiciones en esos mismos locales.

Desde entonces, la actividad hostelera ha sido diaria y las de animación se han sucedido también, aunque ciñéndose a los fines de semana, todo ello con incierto resultado económico.