Viandantes por el Paseo de las Cruces, en Guadalajara, en mayo de 2020. (Foto: La Crónic@)
Viandantes por el Paseo de las Cruces, en Guadalajara, en mayo de 2020. (Foto: La Crónic@)

Los primeros beneficios del ingreso mínimo vital, que aprobará este viernes el Consejo de Ministro, empezarán a cobrar la prestación a finales de junio. Así lo ha avanzado el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. La prestación será reconocida de oficio inicialmente a unos 100.000 hogares.

“Estamos trabajando intentando definir bien los hogares que son beneficiarios para, desde los primeros días de junio, que haya un porcentaje significativo que pueda recibir la prestación sin tener que pedirla, para después hacer una declaración responsable y contrastar la información”, ha explicado Escrivá en una entrevista en Onda Cero.

El ministro ha explicado que el decreto recogerá 12 clases de hogares diferentes y se pondrá el foco, en particular, en los hogares monoparentales por su especial vulnerabilidad. Los ha cifrado en unos 100.000.

Animar a encontrar un empleo

El titular de Inclusión ha hecho hincapié en otro de los objetivos del ingreso mínimo vital que se aprueba este viernes y es que sea una prestación “dinámica”, para lo que se han diseñado instrumentos como “itinerarios de inclusión, incentivos para ampliar el número de horas de trabajo o alcanzar un trabajo” con el fin de que la renta no sea disuasoria de continuar buscando un empleo.

“Hemos hablado con empresarios y tercer sector, porque este es un elemento que había que diseñar muy bien, como está muy bien diseñado en países nórdicos, donde tienen prestaciones más generosas y no se desincentiva la búsqueda de trabajo”, ha expuesto Escrivá.

Un gasto de 3.000 millones para el Estado

Según el ministro, el Gobierno ha estimado que el coste de la renta mínima se elevará a unos 3.000 millones de euros al año que serán financiados con cargo a los presupuestos generales del Estado y podría beneficiar a unos 850.000 hogares.

El ingreso mínimo vital podrían complementarse, además, con otras rentas salariales, así como con otras prestaciones de las comunidades autónomas. “Hemos llegado a acuerdos con los gobierno autonómicos para que el ingreso mínimo engarce con sus programas y el suyo sea el último nivel de protección. El nuestro será el mínimo y luego estará el de ellos en caso de que piensen que hay que complementar algo”, ha añadido.