Vista parcial de la pasarela peatonal, muy utilizada para conectar a pie la zona del Infantado con Aguas Vivas.

Venía siendo objeto de numerosas, y afiladas, críticas en redes sociales por su pésimo estado de conservación. Fotografías con tablones rotos, que dejaban ver el vacío bajo los pies de los viandantes, se han subido en las últimas semanas a Twitter.

Son semanas también las que aseguran desde el Ayuntamiento de Guadalajara las que vienen trabajando, «a través de una asistencia técnica», en la reparación integral de la pasarela peatonal que conecta la calle Ingeniero Mariño con el barranco del Alamín y a su vez con la rotonda del retén de Cogolludo. Más allá, el barrio de Aguas Vives y el siempre frecuentado centro acuático y el Multiusos.

Pasará el verano hasta empezar la reparación

En las próximas semanas se ultimará el proyecto de actuación y se licitarán los trabajos para que, al finalizar el verano, puedan comenzar unas obras para las que el Ayuntamiento cuenta con un presupuesto de 310.000 euros.

Desde el equipo municipal de gobierno se destaca que «se trata de una pasarela que no ha sido objeto de ningún tipo de mantenimiento desde hace demasiados años» por lo que ya no es posible sustituir las piezas de madera «y se convierte en obligatorio actuar en la estructura».

Para garantizar la seguridad de los peatones, el Ayuntamiento ha decidido cerrar la pasarela y prohibir completamente el paso hasta que la estructura esté completamente reparada, «lamentando las molestias que esta situación pueda generar».

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