Vigilancia especial estos días sobre las fuentes de Azuqueca de Henares, contra la legionella.
Vigilancia especial estos días sobre las fuentes de Azuqueca de Henares, contra la legionella.

A lo largo de este verano se han llevado a cabo los tratamientos anuales de control de legionella en las fuentes ornamentales de Azuqueca de Henares. El concejal de Ciudad Sostenible, Antonio Expósito, ha explicado a este respecto que se han realizado los trabajos de mantenimiento preventivo en las fuentes con el objetivo prioritario de evitar la presencia de la bacteria en sus instalaciones y mecanismos.

«Con esta actuación, que desarrolla la empresa especializada Anticimex, se trata de eliminar la posible presencia de este microorganismo en los circuitos o los vasos de las fuentes, a fin de prevenir problemas sanitarios, especialmente infecciones, entre la población», indica el edil, según ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

Como en años anteriores, se han tomado muestras de agua en las fuentes para realizar analíticas de microorganismos aerobios y de legionella, con el fin de confirmar la ausencia de esta bacteria en las instalaciones ornamentales.

¿Qué es la legionella?

En realidad, las bacterias Legionella se encuentran de forma natural en lagos y arroyos. Son un riesgo para la salud cuando se multiplican y propagan en los sistemas de agua artificiales de los edificios, como:

Cabezales de ducha y grifos de lavamanos
Torres de enfriamiento (estructuras que contienen agua y un ventilador como parte del sistema centralizado de enfriamiento del aire en edificios o procesos industriales)
Bañeras de hidromasaje
Fuentes y accesorios decorativos con agua
Tanques de agua caliente y calentadores de agua
Sistemas de tuberías complejos y de gran dimensión

Los sistemas de aire acondicionado de los automóviles y de las casas no usan agua para enfriar el aire; por lo tanto, no presentan un riesgo de multiplicación de bacterias Legionella.

¿Cómo se contagia la legionella?

Después de que las bacterias Legionella crecen y se multiplican en el sistema de agua de un edificio, el agua que las contiene puede dispersarse en forma de gotitas lo suficientemente pequeñas como para que las personas las inhalen. Las personas pueden contraer la enfermedad del legionario o la fiebre de Pontiac cuando inhalan las gotitas que contienen las bacterias.

Otra forma menos común en que las personas pueden enfermarse es aspirando agua potable que contenga bacterias Legionella. Esto pasa cuando el agua entra accidentalmente a los pulmones al beber. Entre las personas con mayor riesgo de aspirarlas se encuentran las que tienen dificultades para tragar.

Por lo general, la enfermedad del legionario y la fiebre de Pontiac no se transmiten de una persona a otra.

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