Los 22 alcaldes ribereños rodean el gran lazo azul en la playa, seca, de Entrepeñas en Sacedón.
Los 22 pueblos ribereños escenificaron el sábado su unión para exigir que se aumenten los caudales mínimos no trasvasables.

Los 22 alcaldes de los pueblos ribereños de los embalses de Entrepeñas y Buendía han escenificado este sábado su unión para pedir al Gobierno central, ante la “oportunidad histórica” que supone la redacción de los nuevos planes de cuenca, que se aumenten los caudales mínimos no trasvasables en los pantanos de la cabecera del Tajo y que se cree una lámina estable de agua del 40 por ciento.

“Actualmente estamos en el 35 por ciento de capacidad, sobre los 890 hectómetros cúbicos, y queremos esta sea la situación estable en nuestros embalses y, a partir de ahí, reclamar un 40 por ciento que supone entre 800 y 1.000 hectómetros cúbicos”, ha argumentado en declaraciones a Europa Press el alcalde de Alcocer y vicepresidente de la Asociación de los Municipios Ribereños Entrepeñas y Buendía, Borja Castro.

El acto simbólico, que ha tenido lugar en el Parque de Entrepeñas, en Sacedón, ha consistido en una fotografía “que impactara y generara debate” con un gran lazo azul en dos tonalidades simbolizando los dos embalses con el lema ‘Ni una gota más. No al trasvase Tajo-Segura’, acompañado de una pancarta en la que se podía leer ‘S.O.S’, “un grito de socorro”, ha señalado.

“Lo queríamos hacer a hora justo antes de que se empiece a trasvasar todos los trasvases aprobado sistemáticamente mes a mes”, ha indicado, para reclamar que estos es lo que quieren los alcaldes ribereños para el desarrollo económico de sus pueblos, tal y como recoge la ley pero que “no se está respetando”.

En este sentido, el vicepresidente de los Ribereños ha lamentado que se estén “aprobando sistemáticamente” trasvases en base a una ley que “no es permeable” y no contempla cuando no tiene necesidades la cuenca receptora de que se trasvase.

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