Parque natural del Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara. (Foto: Turismo Castilla-La Mancha/David Blázquez)
Parque natural del Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara. (Foto: Turismo Castilla-La Mancha/David Blázquez)

El parque natural del Alto Tajo cuenta con una superficie de 105.721 hectáreas. Cuenta con el sistema de hoces fluviales más extenso de la Comunidad Autónoma al paso del río Tajo y uno de los más importantes de España. Se extiende por 35 términos municipales de la provincia de Guadalajara y 2 de la provincia de Cuenca. El perímetro de protección es una zona de 68.824 hectáreas. Ofrece una gran diversidad geológica, botánica y faunística.

El visitante dispone de tres puntos de información en Peralejos de la Truchas, Poveda de la Sierra y Ocentejo. Hay cerca de 40 rutas y más de 40 espacios para los visitantes entre zonas recreativas, aparcamientos, miradores, etcétera”. En 2019, pasaron por estos centros aproximadamente 6.500 personas y más de 150.000 en todos estos años.

Desde que fue declarado como parque natural, han sido múltiples las actuaciones a través de la red de infraestructuras de uso público del parque y numerosas mejoras en materia de conservación y restauración que se han ido realizando para que el espacio sea disfrutado en todo su territorio, como son los cuatro centros de interpretación: ‘Dehesa de Corduente’, el del ‘Río Tajo’ en Zaorejas; ‘Sequero de Orea’, y el ‘Museo de la ganadería tradicional’ de Checa, abiertos al público tras la pandemia, con todas las medidas de seguridad necesarias.

Desde que fue declarado Parque Natural el 6 de abril de 2000 el Alto Tajo ha contado con el apoyo del Gobierno de Castilla-La Mancha gestionando fondos por valor de 22,3 millones de euros para el desarrollo de infraestructuras de uso público, planes de conservación y restauración y actividades “compatibles con el turismo sostenible y el respeto a la naturaleza, con objeto de poder integrar desarrollo y medioambiente”, en palabras del consejero responsable, José Luis Escudero.

Santuario del Barranco de la Hoz, en Corduente.
Santuario del Barranco de la Hoz, en Corduente.

Futuro parque nacional

El propio consejero recuerda que se está trabajando ya en dos importantes proyectos en lo que se refiere al alto Tajo. Así se ha referido al anuncio del presidente regional, Emiliano García-Page, el pasado 5 de junio sobre las conversaciones establecidas con el Gobierno de España, a través del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, y que corroboró la Junta Rectora el 29 de junio, para iniciar el proceso de participación dentro de la tramitación inicial para estudiar la posibilidad de ser declarado Parque Nacional.

También se ha referido a otro importante proyecto de revitalización de la zona gestionado por la Consejería de Desarrollo Sostenible, como es el proyecto europeo Life Ribermine que, con la colaboración de socios portugueses, ha conseguido una inversión de tres millones euros y será presentado oficialmente en el mes de septiembre. “Con acciones como está queremos recuperar para el medio natural una zona espectacular como la que nos ofrece el municipio de Peñalén y su antigua mina de caolín de Santa Engracia, contribuyendo al desarrollo de la zona y al turismo sostenible, a la par que favorecemos que se fije población en nuestro entorno rural”.

Celebración del vigésimo aniversario

El consejero de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero, ha participado en el acto del 20º aniversario de la declaración del Parque Natural del Alto Tajo, celebrado en el Centro de Interpretación Dehesa de Corduente. Durante su intervención ha indicado que desde la Consejería se está trabajando en diseñar un instrumento de capital natural, donde se pongan en valor, por ejemplo, los datos del primer estudio realizado en 2019 sobre almacenamiento de carbono en el Alto Tajo: esta masa forestal de la provincia de Guadalajara ha detraído de la atmósfera el equivalente a las emisiones de más de 400.000 coches. “La cantidad de carbono fijado en la vegetación arbórea y arbustiva se estima en 6,5 millones de toneladas. Y que el CO2 que almacenan anualmente los montes del parque equivale a las emisiones de 55.048 castellano-manchegos”.

“Estos datos nos llevan a apostar por cuantificar nuestro capital natural, porque lo que no se conoce no se valora de la misma manera. Debemos conocer mejor el valor de la biodiversidad y otros servicios ecosistémicos que generan espacios naturales como éste, para conectar nuestro capital natural y nuestro patrimonio a través de buenas prácticas ambientales y la gestión sostenible de los recursos naturales, con esa nueva economía que persigue la Unión Europea”, ha manifestado Escudero, añadiendo que es “el momento de reconciliarnos con la naturaleza”.

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