El incremento «ocasional e imprevisible» de la actividad en el Servicio de Cultura es la justificación esgrimida por el Ayuntamiento de Guadalajara para contratar a Víctor San Vidal Martínez, el que fuera alcalde de Fontanar y que terminó de manera abrupta su carrera política. Hace ahora un año fue condenado por la Audiencia Provincial por malversación de caudales públicos y falsedad en documento oficial. Con anterioridad, se había sentado en el banquillo por insultar a una trabajadora.
Según ha podido conocer LA CRÓNICA, desde la pasada semana ha tenido efecto la designación, para un período de dos meses. Esta contratación de San Vidal como personal laboral se hace sobre la base de un informe del Servicio de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Guadalajara.
Desde Aike ya han pedido explicaciones:

