El incremento «ocasional e imprevisible» de la actividad en el Servicio de Cultura es la justificación esgrimida por el Ayuntamiento de Guadalajara para contratar a Víctor San Vidal Martínez, el que fuera alcalde de Fontanar y que terminó de manera abrupta su carrera política. Hace ahora un año fue condenado por la Audiencia Provincial por malversación de caudales públicos y falsedad en documento oficial. Con anterioridad, se había sentado en el banquillo por insultar a una trabajadora.
Según ha podido conocer LA CRÓNICA, desde la pasada semana ha tenido efecto la designación, para un período de dos meses. Esta contratación de San Vidal como personal laboral se hace sobre la base de un informe del Servicio de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Guadalajara.
Desde Aike pronto pidieron explicaciones:
Tras publicarse esta noticia, ya en la tarde del miércoles, desde el Ayuntamiento se dieron las primeras explicaciones oficiales, resaltando que San Vidal formaba parte de la bolsa de empleo de Operarios de Servicios/Peones. Se destaca que «no existía ningún motivo para excluirle del llamamiento ya que a la vista del auto aclaratorio la inhabilitación especial no alcanza al puesto objeto de contrato (peón de cultura)».
Dicho de otro modo, si el exalcalde de Fontanar hubiera accedido a un puesto con acceso a fondos públicos, habría sido algo manifiestamente irregular dado que hay sentencia judicial que lo limita expresamente. Esa restricción no alcanza a trabajos manuales como los que va a desarrollar en estos dos meses.
Para los interesados, acompañamos el informe completo que ha amparado esta designación:

