García-Page, desde el estrado el 4 de octubre de 2022 en el Debate sobre el Estado de la Región.
García-Page, desde el estrado el 4 de octubre de 2022 en el Debate sobre el Estado de la Región.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, empezaba pasadas las once de la mañana su último Debate sobre el Estado de la Región de la legislatura. Las elecciones de mayo se presentan más complicadas de lo que se preveía en 2019, cuando alcanzó una holgada mayoría absoluta. Quizá por eso, ha subido al estrado más emilianogarcia-page que nunca.

«Yo soy autónomo de mi partido y tengo muy claro cual es el encargo que me han hecho los ciudadanos: en el contexto de una España unida, defender por encima de todo los intereses de Castilla-La Mancha», ha planteado casi de un tirón, para aliñarlo con una frase reveladora: «Tengo los mismo principios y valores que cuando empecé en política», pero «sometidos al realismo del día a día».

Ha sido un arranque discurso tan apabullante como era previsible, dada la capacidad retórica del interviniente. «Vamos a cumplir nuestro programa de investidura» a pesar del COVID y de Putin. Tanto, que calcula que al final serán «dos programas y medio» el prometido en campaña, el que exigió la pandemia y el necesario para salir de la crisis por Ucrania.

Con 200 anuncios en el bolsillo

García-Page ha asegurado que, a lo largo de las próximas horas, desde la tribuna de oradores dará a conocer 200 anuncios, «todos ellos en positivo», porque «mis anuncios son de levantar hospitales, no de cerrarlos».

A las 11.08 horas de este martes se iniciaba todo.

En este primer tramo de intervención, además de confirmar que va a cumplir su programa de investidura «a pesar de la crisis encontrada y del enorme agujero de los recortes» de su antecesora en el cargo, María Dolores de Cospedal.

Alusiones a Guadalajara

De inicio, Page se ha mostrado de nuevo especialmente amable con la Universidad de Alcalá y con su rector, presente en la tribuna de invitado del antiguo convento de San Gil.

No han faltado tampoco las referencias tajantes al trasvase Tajo-Segura, para el cual ha aventurado «muy pocos años por delante».

En cuanto a inversiones empresariales, la primer cita ha sido para Cummins, la empresa de electrolizadores que se levantará en Guadalajara, dentro del Polígono del Ruiseñor.

Liberalizar la R-2 ha vuelto a la palestra: «Nos han apalabrado una solución» que sería de importancia para la capital de la provincia y, sobre todo, para la actividad logística en la Ciudad del Transporte.

«Vamos a seguir reclamando la Autovía de la Alcarria» al Estado, ha planteado también el presidente regional desde el estrado. Esta obra fue acordada en esos términos por el presidente Barreda, hace más de una década.

También ha recordado las obras en la travesía de Azuqueca, a las que se sumará también una mejora en la Ronda Norte, entre otras de la provincia. En noviembre se firmará el convenio del Astra con Marchamalo, a los que sumará el de Pioz y otras localidades.

Para conocer el proyecto de reforma de la Estación de Autobuses habrá que esperar al inicio de 2023, algo que llega con muchos meses de retraso.

Una larga intervención

A pesar de tener mayoría amplia, Page ha recordado que «ha firmado más acuerdos en dos legislaturas que ninguno en la historia», y todo ello «de la mano de empresarios, sindicatos, de universidades o de organizaciones agrarias».

Para García-Page hay «muchas formas de gestionar las crisis», y aludiendo a la que afectó a todo el mundo a partir de 2007, ha recordado que esa fue precisamente la circunstancia que hizo que el Partido Popular arrebatara el Gobierno al PSOE en Castilla-La Mancha por primera vez.

En esas distintas formas de abordar las crisis, ha diferenciado entre hacerlo «con alma o sin alma; pensando en los que más o pensando en los que menos la padecen», y esa es la diferencia entre PP y PSOE.

Ha sido aquí donde se ha preguntado qué pasaría si «todo se complica» o si la situación internacional con el trasfondo de la guerra en Ucrania se agudiza, opinando que «la gente va a tener claro quién lo abordará con la intención de aminorar el efecto en la brecha social o quién quiere interpretar la salida de la crisis solo por los que salen primero de la crisis».

¿A quién sigue Paco Núñez?

Así, es importante que la gente tenga claro «quién recorta, quién no recorta; quién despide, quién no despide; quién ayuda, o quién baja impuestos a los que más tienen».

En ese sentido, ha avanzado, el debate «va a ser interesante», sobre todo después de la visita del presidente del PP castellanomanchego, Paco Núñez, al presidente andaluz, Juanma Moreno.

En este punto, ha hablado de autonomía política dentro del organigrama de un partido, y se ha erigido como «autónomo» del PSOE y fiel al «encargo de los ciudadanos, el de defender por encima de todo los intereses de Castilla-La Mancha».

Una autonomía que según ha deslizado veladamente no ejerce Paco Núñez con respecto a su partido. Como ejemplos, ha hecho alusión a la postura del PP castellanomanchego en cuanto a asuntos como la instalación del Almacén Temporal Centralizado de residuos nucleares en Cuenca; o la posición en defensa del trasvase Tajo-Segura, premisas que desde Génova prevalecen en Paco Núñez, según ha dado a entender García-Page.

Page y el PSOE

Ha proseguido defendiendo su autonomía apelando a su «firmeza» para defender lo que la ciudadanía le ha encargado, «los intereses de Castilla-La Mancha»; y eso a pesar de que se lleva «muchos golpes» por defender «la idea de España y la Constitución».

«Me llevo muchos golpes, y de los míos más. Pero no voy a cambiar. Voy a seguir así. Es lo mínimo que se merece una región que cumple ahora 40 años de Estatuto de Autonomía», ha afirmado Emiliano García-Page.

Tras los últimos 40 años de historia, ha recordado, hay ahora 400.000 habitantes más mientras otras regiones han perdido; se han ganado siete años de esperanza de vida; y la economía de la región «no solo se ha multiplicado por diez en los últimos 40 años, sino que se ha duplicado desde el año 2000».

«Exportamos 100 veces más, tenemos una enorme proyección exterior que significa el 40% de toda nuestra riqueza, datos rotundos para aquellos cenizos que quieran denostar lo que significa haber usado el motor de la aceleración española y el turbo de la autonómica», ha abundado.

El mayor gasto sanitario por paciente, triplicar el gasto medio por alumno desde que se gestiona la educación, o el aumento de estudiantes universitarios ha sido otro de los extremos exhibidos por García-Page para ensalzar el Estatuto de Autonomía que cumple 40 años; sumando la evolución de las infraestructuras o el alza en los kilómetros de autovía.

En este repaso, ha continuado hablando de los avances en atención a la discapacidad, una de las cosas por las que decidió «militar en la política».

Energías renovables

Aquí, García-Page ha recuperado una premisa ya enunciada en el pasado, como la opción de que Castilla-La Mancha sea generadora de energía renovable de forma excedentaria para ceder a otras comunidades autónomas como Madrid, que no puede hacerse cargo por falta de espacio de generación de este tipo.

Más allá de la «solidaridad del agua» –ha deseado que no sea el clima el que acabe por dejar «las cuentas claras»–, ha citado en este punto la «solidaridad del sol», la que, según ha dicho, está dispuesto a poner a disposición de quien lo necesite.

El desarrollo de las energías renovables «ha generado ya más de 10.000 puestos de trabajo» en Castilla-La Mancha, y esta tierra, «que sabe hacer de la necesidad virtud», va a seguir en esta apuesta.

Más vivienda –600.000 nuevas construidas– y el 94% con acceso a banda ancha han sido otros de los extremos que García-Page ha puesto encima de la mesa para analizar las últimas décadas de historia castellanomanchega.

Abriendo el capítulo económico, ha dicho que este Gobierno es «experto» en salir de las crisis, y va a salir también de ésta. «Se saldrá de Putin como se salió de los recortes», ha abundado, recordando que la sociedad europea y mundial está asumiendo «en común» las derivaciones de la presión económica a Rusia.

La situación tras la pandemia que ha tenido que gestionar su Gobierno es, según sus cálculos «cuatro veces» peor de lo que le tocó gestionar a Barreda; y el doble de lo que afrontó María Dolores de Cospedal.

«Ya sé que el señor Núñez dirá que estoy obsesionado con Cospedal. Pero no es obsesión. Usted y yo estamos agradecidos a Cospedal. A usted porque le puso, y yo porque tuve el honor de poder desalojarla. Estamos vinculados», ha bromeado desde la tribuna.

Con todo, «y a pesar de Putin, el Covid y la herencia de los recortes, con este Gobierno alcanzamos en 2019 el PIB más alto de nuestra historia», ha exhibido García-Page.


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