Irízar, en su toma de posesión como presidente del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha.
Irízar, en su toma de posesión como presidente del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha.

Javier de Irízar ha avanzado este lunes que, pese a que no dejará de militar en el PSOE, sí va a renunciar a participar en las votaciones internas de este partido para «preservar» la independencia que le requiere la nueva responsabilidad que asume desde este lunes como nuevo presidente del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha,

Irízar lo ha explicitado así en el acto de toma de posesión, celebrado este 13 de septiembre en las Cortes de Castilla-La Mancha. Ha enfatizado que sabe que ha de actuar «con independencia del Gobierno regional».

«Pero esta independencia no supone ir por libre, sino ser leal a las instituciones regionales y procurar siempre buscar soluciones jurídicas adecuadas para el éxito del proyecto político del Gobierno de la comunidad autónoma, aunque alguna vez haya que cambiar el sí por el sí, pero incluso por el no», ha reflexionado el nuevo presidente del Consejo Consultivo tras prometer el cargo.

Apelación a la lealtad

«He de dejar claro que si alguna vez esto ha de suceder será siempre desde la lealtad y desde el espíritu de máxima colaboración. La lealtad se extenderá al gobierno que podrá surgir de nuevas elecciones», ha dicho Irízar, que también ha mostrado su deseo de que los ciudadanos de Castilla-La Mancha, en ese trance, «elijan en la misma forma que lo hicieron en 2019».

«Una cosa es ser independiente y actuar sin independencia y otra muy distinta no tener preferencia por alguna de las opciones políticas que se presentarán a las próximas elecciones», ha añadido, para aclarar lo anterior.

Dicho esto, ha recordado que la ley que regula el Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha, «sabiamente y a diferencia de otras leyes», no permite a los miembros de este órgano ostentar cargos ejecutivos en partidos políticos, pero sí la pertenencia a los mismos, porque es «evidente» que un cargo de dirección en un partido político puede suponer un conflicto a la hora de tomar decisiones como las que se toman en el seno del Consejo, mientras que la mera pertenencia no es más que «una declaración pública a la que nadie está obligado, por supuesto, en la ideología personal».

«Pertenezco al PSOE desde 1987. No voy a dejar la militancia pero sí, interpretando en el sentido más estricto la ley, no ostentaré cargo público en organización. Renuncio a participar en votaciones internas al objeto de preservar mejor la independencia. Ruego al secretario de Organización que tome nota de ello», ha reclamado.

«La independencia que estoy reclamando no supone neutralidad ideológica y quienes afirman a la hora de ejercer sus responsabilidades que dejan a un lado sus ideas, mienten», ha resaltado.

Alusión a LA CRÓNICA

En esta línea, y sin citar al medio por su nombre, ha aludido al artículo publicado el pasado jueves en LA CRÓNICA cuando, tras trascender el nombramiento, el director de este diario sentenciaba en una columna de opinión que «Irízar lo hará bien, si le dejan».

«Tras agradecer esta afirmación, quiero decir que procuraría hacerlo bien aunque no me dejasen, pero como estoy seguro de que no solo me dejarán sino que ayudarán a hacerlo bien, si no lo hago, la responsabilidad será solo mía», ha apostillado.

El que fuera primer presidente de las Cortes, ha concluido agradeciendo la confianza depositada en él para estar al frente del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha, recordando que su nombramiento no es posible revocarlo, por imperativo legal. «Espero que por mi actuación nunca piensen que se equivocaron».

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