En este cruce de Cercadillo fue cazado un conductor a 172 kilómetros por hora por la Guardia Civil.
En este cruce de Cercadillo fue cazado un conductor a 172 kilómetros por hora por la Guardia Civil.

La “vieja anormalidad” ha vuelto a las carreteras de Guadalajara cuando aún no se ha impuesto la nueva normalidad tantas veces pregonada por el Gobierno en la lucha contra la pandemia. Son locuras al volante.

Esta misma semana, el lunes para ser más concretos, la Guardia Civil ha comprobado que algunos conductores mantienen vivo el virus de la inconsciencia cuando se sientan en sus vehículos.  La Guardia Civil investiga a dos conductores por sendos delitos contra la Seguridad Vial. Uno superó en 102 kilómetros por horael límite de velocidad permitido al circular en un tramo de una vía interurbana, limitado a 70… y con el carnet de conducir caducado. El otro circulaba a los mandos de un camión articulado por la A-2, de forma temeraria… y superando en más de cuatro veces la tasa de alcoholemia permitida.

Radar en Cercadillo

El primero de los casos ocurrió el lunes sobre las 10,50 horas, a la altura del km. 40,300 de la carretera CM-110, que enlaza Alcolea del Pinar con el límite de provincia Segovia en Ayllón). Un radar que operaba en Cercadillo detectó a un turismo que circulaba a 172 por hora en un tramo de vía que está limitado por una señal a 70, al existir un cruce en las proximidades.

Se da la circunstancia que el conductor del vehículo, de 37 años de edad, circulaba con el permiso de conducción caducado y además estaba pendiente de la realización de un curso de reeducación vial.

Con el camión, haciendo eses

El segundo de los conductores investigados fue interceptado a la altura del kilómetro 52,800 de la Autovía A-2 por un patrulla del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Guadalajara. El dispositivo se había movilizado tras varias llamadas de usuarios, que habían observado a un camión que circulaba haciendo eses. El camión iba sin luces y formando una creciente retención de coches detrás de él, ya que el resto de conductores no podían rebasarlo debido a la conducción temeraria de este conductor.

El transportista, de 56 años de edad, fue sometido a las pruebas de detección alcohólica, en las que arrojó un resultado positivo de 0,61 y 0,64 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, superando en más de 4 veces la tasa permitida para la conducción de este tipo de vehículos (0,15 mg/l).

Esta persona fue investigada como autor de los supuestos delitos contra la seguridad vial por conducción temeraria y bajo la influencia de bebidas alcohólicas, según ha confirmado la Guardia Civil este jueves.

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