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El "Bar Marcos", de Azuqueca, apareció de esta guisa una mañana.

Desde el PP han tomado la decisión de criticar abiertamente lo que consideran es “pasividad” del Gobierno municipal ante el problema de la inseguridad ciudadana en Azuqueca de Henares.

Para argumentar su preocupación, recuerdan que esta misma semana el cierre y la puerta de acceso de un conocido bar amanecieron reventados. Otro tanto refieren de otra cafetería «que había sido inaugurada apenas unos días antes». «Son también muy recientes el robo en una empresa de reparación de automóviles, el atraco a una joyería o los actos vandálicos en las máquinas expendedoras de la estación de Renfe o en las de suministro de bebidas del campo de fútbol», detallan desde el Grupo Popular en el Ayuntamiento azudense.

La portavoz del Grupo Popular, Aure Hormaechea, subraya que para el próximo día 24 de abril hay convocada una nueva movilización ciudadana. Los populares han pedido por escrito una reunión de la Mesa de Seguridad en la que participen los representantes del gobierno municipal, la oposición, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Azuqueca, y de la sociedad civil azudense. «El alcalde se comprometió en enero a hacer esta reunión, ya han pasado tres meses y seguimos sin noticias mientras la inseguridad va a más», lamenta Hormaechea.

La utilidad o no de las cámaras

Desde el Grupo Popular también han solicitado información por escrito sobre el funcionamiento de las cámaras de seguridad instaladas -o previstas- en distintos puntos del municipio, y también sobre el dispositivo de policía de proximidad. «Mucho nos tenemos que ni las cámaras, ni las patrullas de barrio están operativas», señalan, recordando que en 2019 se instalaron cámaras que no cumplen con su función, y que el alcalde se comprometió a instalar otras nuevas que, con autorización de la Subdelegación del Gobierno, puedan ser usadas para videovigilancia de seguridad ciudadana.

Hormaechea recuerda que en otras localidades de la provincia (Cabanillas, Marchamalo, Horche, Yebes, Pastrana o Uceda, por ejemplo) ya cuentan o han aprobado estos dispositivos para reforzar su seguridad. En algunos casos, se trata de un sistema de videocámaras de lectura de matrículas con conexión a internet, cuyas imágenes pueden ser revisadas por los cuerpos de seguridad, ayudando así a la localización de vehículos.

«Con cuatro policías más, no se arregla uno de los mayores problemas de la ciudad», apostilla Hormaechea.

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