Exterior del Hospital de Ciudad Real.
Exterior del Hospital de Ciudad Real.

La Consejería de Sanidad ha decidido que todos los municipios de esa provincia pasan a estar en nivel 3, por el avance del coronavirus y el aumento de nuevos casos en las últimas semanas. Estas medidas implican el cierre de locales de hostelería y el adelanto del toque de queda a las 22.00 horas. Además, se decreta el confinamiento de los 102 municipios de la provincia.

Según la Resolución firmada este mismo miércoles por el delegado provincial, Francisco José García Sánchez, quedan prohibidas las reuniones de un número mayor de 6 personas; se cierran hogares de jubilados y centros colectivos de sociedades recreativas y culturales; y se cierran bares, restaurantes, cafeterías, pubs y otros establecimientos similares, quedando exceptuados aquellos locales y establecimientos que en virtud de sus especiales características presten un servicio que se pueda considerar esencial o no sustituible.

Para comprobarlo en detalle, los lectores de LA CRÓNICA pueden leer el original del documento, al que ha tenido acceso este diario.

Sólo quedan abiertos los bares de hospitales y clínicas para uso de profesionales y usuarios; servicios de hostelería en establecimientos hoteleros para los clientes; los locales en lugares de trabajo para sus empleados; o los servicios de comedor escolar en guarderías y colegios de Educación Primaria.

En estos supuestos, queda suspendido el servicio en barra y su aforo máximo se establecerá en un tercio del fijado habitualmente, manteniendo en todo momento el resto de medidas establecidas en la normativa en cuanto a distancias de seguridad y agrupación. En todo caso, se permitirá el servicio reparto a domicilio dentro del margen horario permitido de movilidad. Del mismo modo, se dicta el cierre de locales de juego y apuestas, bingos y establecimientos similares.

CENTROS SOCIOSANITARIOS
En centros sociosanitarios, se decreta la suspensión cautelar de la actividad en los Centros de Día de personas mayores y personas con discapacidad y de servicios de estancias diurnas de personas mayores; así como las visitas sociales en residencias de mayores, centros para personas con discapacidad grave, viviendas tuteladas de mayores y centros residenciales sociosanitarios. La entrada a estos centros de personas ajenas a los mismos se limitará a lo estrictamente necesario.

No se permitirán salidas salvo razones de fuerza mayor en residencias de mayores y viviendas de mayores. A su regreso deberán permanecer en cuarentena durante el periodo que esté establecido en los protocolos en vigor en ese momento.

Sí se podrá permitir el abandono definitivo o traslado temporal a domicilio familiar, siempre por un periodo superior al de vigencia de las medidas especiales en el municipio.

Los velatorios tendrán un máximo de 6 personas; la restricción del número de personas en eventos sociales tales como bodas y bautizos se limita al 40% en espacios cerrados; y la permanencia de personas en lugares de culto en espacios al aire libre deberá garantizar la distancia de seguridad interpersonal y el resto de la normativa higiénico sanitaria sobre prevención y contención del COVID-19.

Se aplica también la suspensión de todo tipo de actividades culturales y de ocio tales como cines, teatros, conferencias y otros que supongan la participación o presencia de más de 6 personas; cierre de gimnasios y piscinas; cierre de parques y jardines a las 22.00; o cierre de centros comerciales excepto el espacio destinado a alimentación son otras de las medidas recogidas en la Resolución.

Fachada del Ayuntamiento de Ciudad Real. (Foto: La Crónic@)
Fachada del Ayuntamiento de Ciudad Real. (Foto: La Crónic@)

¿Por qué ha llegado Ciudad Real a esta situación?

Según los datos de la Consejería de Sanidad con los que se argumenta la adopción de estas medidas, en la penúltima semana epidemiológica completa –del 28 de diciembre al 3 de enero– se declararon 1.812 casos, lo que supone una tasa de incidencia semanal de 365,5 casos/100.000 habitantes. En la semana consecutiva –del 4 al 10 de enero–, los casos se elevaron a una tasa de 483,3.

Así pues, en el cómputo global han sido 4.208 casos de COVID-19, lo que supone una tasa de incidencia acumulada en los últimos 14 días de 848,8 casos/100.000 habitantes.

De este total, 742 corresponden a mayores de 65 años, según estos datos, lo que eleva la tasa en jubilados a 741,2 casos por cada 100.000 habitantes.

A fecha de este martes, el porcentaje de camas ocupadas por pacientes COVID-19 en la provincia de Ciudad Real asciende al 20,7% y el de pacientes COVID-19 en unidades de críticos al 50,6%.

«Estos indicadores ponen de manifiesto que la provincia de Ciudad Real se encuentra en un escenario de transmisión comunitaria muy intensa, lo que exige la adopción de medidas de nivel 3 en todos los municipios de la provincia», explica el informe.

Las UCI, al 50 por ciento

El delegado provincial de Sanidad, Francisco José García Sánchez, que ha comparecido en rueda de prensa para explicar esta decisión, ha expuesto estas medidas y se ha procedido a notificarlas a los ayuntamientos. Serán publicadas en el Diario Oficial de Castilla-La mancha la próxima media noche, para entrar en vigor en ese momento.

Ha explicado cómo los datos de las últimas semanas en la provincia han llevado a tomar medidas «extremadamente importantes y duras de tomar» para evitar que se lleguen a las cifras de la primera ola.

Así, ha expuesto como una tasa de incidencia acumulada de más de 800 por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días, las elevadas tasas de incidencia en personas con más de 65 años -más de 400 casos por cada 100.000 habitantes–, el peso relativo de este grupo de edad sobre el total de casos (cercano al 20 por ciento), o el elevado porcentaje de pruebas diagnosticas positivas –el 22 por ciento– hace que la provincia este en un escenario de transmisión comunitaria «muy intensa».

Otro dato para dibujar este escenario expuesto por el delegado es la ocupación hospitalaria donde la ocupación de las UCI ya llega al 50 por ciento de su capacidad. «Las cifras están muy lejos del pico de la pandemia que hubo en marzo, con más de 1.000 hospitalizados en la provincia Ciudad Real, pero hay que ponerse las pilas porque no podemos permitirnos el lujo de que vayan a peor», ha concluido añadiendo que es fundamental e imprescindible que no haya contagios en que no hay especializados y sobre todo que no haya muertos pidiendo la implicación de la ciudadanía para conseguir frenar la expansión de la enfermedad.

En este sentido ha tranquilizado diciendo que los seis hospitales de la provincia están preparados para trabajar con los pacientes de COVID y continuar con la actividad habitual ya que en ningún momento han estado colapsados. Ha querido resaltar la labor de los trabajadores sanitarios durante la pandemia manifestando que «es muy triste que haya trabajadores echando el resto y haya gente saltándose las normas».

BROTES EN RESIDENCIAS
Respecto a los brotes en las residencias de Brazatoras y en la ‘Pocitas del Prior’ de Puertollano, el delegado de Sanidad ha explicado que se está produciendo ya una estabilización en los casos y respecto a que los de Brazatortas ya estuvieran vacunados, ha manifestado que no existe una relación directa entre la vacuna y el contraer la enfermedad.

A pregunta de los medios, el delegado provincial de Sanidad ha explicado que a fecha de este martes en la provincia de Ciudad Real se habían administrado 7.714 vacunas, es decir un 71 %, un porcentaje por encima de la media del Sescam, y que en la Gerencia de Manzanares ya se ha llegado al 100 por 100.

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