García-Page, durante su intervención de este lunes.
García-Page, durante una intervención en Fuensalida.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha pedido cautela ante la relajación de medidas restrictivas de nivel 3 reforzado que siguen vigentes en la Comunidad Autónoma. Como se viene anunciando desde comienzos de semana, las restricciones se suavizarán a partir de la decisión que tome su Consejo de Gobierno este jueves.

Page ha planteado que si los datos de nuevos casos de coronavirus siguen mejorando, dentro de unos diez días propondrá revisar a la baja las restricciones actuales. Dicho en castellano de la calle, de sus palabras parece deducirse que algo cambiará en la situación actual del Nivel 3 reforzado desde este fin de semana… pero los cambios más notables no llegarán antes de finales de febrero.

Las declaraciones del presidente regional han llegado durante su intervención en el acto inaugural del nuevo parque de bomberos en la localidad toledana de Orgaz, donde ha admitido que sectores como el comercio o la hostelería “tienen derecho a sentirse doloridos” del mismo modo que el Gobierno tiene derecho a “entenderlos”.

En todo caso, ha defendido que las restricciones vigentes desde el 18 de enero y que contemplan entre otros extremos el cierre de la hostelería han funcionado.

Haciendo alusión al decreto que él mismo firmó para que entraran en vigor estas medidas el 18 de enero, ha apuntado que optó por asumir su responsabilidad constitucional como presidente regional. Aunque han sido medidas “dolorosas”, ha insistido en que tras 20 días de restricciones se ha reducido la incidencia del virus “como nadie en España”.

Si no se hubieran tomado estas medidas, ha dicho, ahora los hospitales estaría “colapsados”. “Y los muertos de hoy los tenemos que llorar tanto como los muertos de la primera ola. Se merecen los mismos crespones negros”, ha aseverado.

Estas medidas “están funcionando y eso no quiere decir que la culpa del virus sea de nadie”. “El esfuerzo ha rendido fruto y estamos venciendo a la tercera ola”, ha celebrado García-Page, abundando en que su intención es sumar al “paquete de aperturas” que anunciará mañana un segundo paquete “en diez o quince días”.

La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Blanca Fernández, había defendido este mismo miércoles que las restricciones contra el COVID en la región “han merecido la pena” pues han sido “eficaces” y “han salvado vidas”. “Eso para el Ejecutivo de Emiliano García-Page es lo más importante”.

Preguntada en varias ocasiones sobre si el jueves el Consejo de Gobierno decidirá la reapertura de la hostelería, de los centros comerciales y acabar con el confinamiento perimetral de todos los municipios de la región, la portavoz ha vuelto a pedir paciencia y esperar hasta este jueves para conocer la decisión del Ejecutivo, alegando que no quiere contribuir a “aumentar la confusión de la ciudadanía”.

Blanca Fernández, ante los periodistas.
Blanca Fernández, ante los periodistas.

“Hemos salvado a los hospitales del colapso”

“Se ha conseguido salvar el colapso de los hospitales y ese era el objetivo, que cualquier persona con COVID o y sin él pueda ser atendida en un hospital”, ha abundado.

“Aunque la situación sigue siendo delicada, las medidas han sido eficaces en términos de salud pública de y vidas y eso es lo más importante para el Gobierno de Emiliano Garcia-Page”, ha reiterado la portavoz, que ha agradecido que esto también se haya conseguido gracias a los esfuerzos de la ciudadanía”, que “no quedará exenta de sacrificios hasta que se alcance la inmunidad de rebaño”, ha avisado.

De ahí que, y aunque previsiblemente en el Consejo de Gobierno de este jueves se decida flexibilizar las restricciones, Blanca Fernández haya apelado a la “prudencia”, pues aunque se vaya a dar una “desescalada” es preciso mantener la “responsabilidad individual y colectiva”.

Fernández, preguntada durante la rueda de prensa que ha ofrecido para dar cuenta de los acuerdos aprobados por el Consejo de Gobierno sobre si comparte las peticiones de la Federación de Hostelería, ha defendido que el Ejecutivo autonómico “empatiza” tanto con los hosteleros como con el resto de pymes y autónomos de la región que lo están pasando mal.

La región con más ayudas directas a los hosteleros

“Si no fuera así no se explicaría que Castilla-La Mancha haya sido la región que más ayudas directas ha destinado al sector, un total de 150 millones de euros, haciendo un esfuerzo inconmensurable”, ha dicho Fernández, que ha admitido que “con medidas tan duras” al Gobierno le resulta “difícil aguantar la presión”.

“Estamos obligados a aguantar la presión. Se trata de luchar contra una pandemia y evitar el mayor número de contagios posibles”, ha añadido la portavoz gubernamental, que ha insistido en que gracias a las restricciones adoptadas ha sido posible reducir a la mitad la incidencia acumulada, situándose ahora por debajo de la media nacional, y en cinco veces el número de contagios.

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