Parte del material intervenido a un vecino de Brihuega por la Guardia Civil, con productos de cosmética de alta gama de más que dudosa procedencia.
Parte del material intervenido a un vecino de Brihuega por la Guardia Civil, con productos de cosmética de alta gama de más que dudosa procedencia.

Parecía un buen negocio y terminó siendo un desastre… por culpa de un control de carretera aleatorio, de los que se han realizado tantos en nuestras carreteras durante el estado de alarma. La Guardia Civil de la Comandancia de Guadalajara ha investigado a un individuo de 36 años de edad, vecino de Brihuega e identificado como A.M.A. Los agentes le atribuyen un delito de receptación, por haber comprado material robado a sabiendas de que lo era. En el momento de su identificación en la localidad de Torija transportaba “cosméticos y efectos tecnológicos valorados en unos 4.000 euros”, según han confirmado fuentes del Instituto armado.

La Guardia Civil ha confirmado que el pasado 25 de mayo, varios agentes, que se encontraba realizando un control en la rotonda próxima al pueblo, se llevaron una buena sorpresa al identificar un vehículo.

Muy nervioso y con el material a la vista

Una vez detenido el coche, al ir a ir a identificar a su único ocupante, observaron que éste se mostraba “muy nervioso en todo momento”. Los agentes realizaron un somero registro del vehículo, localizando en el maletero y en el asiento trasero dos bolsas de grandes dimensiones que contenían productos de cosmética y objetos “relacionados con la tecnología”.

Preguntado por el origen de los mismos, esta persona no pudo acreditar su lícita procedencia. Conducido al cuartel de Torija ahí acabó el transporte de tan peculiar carga.

Han tenido que transcurrir varios días hasta que, el pasado domingo, agentes del Grupo de Investigación de la Guardia Civil de Brihuega terminaron por atribuir a esta persona un delito de receptación, ya que según las declaraciones del propio sujeto había adquirido estos productos “por unos 700 euros, no aportando datos, facturas, ni documentación alguna que justificara la compra”, según la Guardia Civil.