La Policía Nacional ha detenido en Guadalajara a una mujer que trabajaba como auxiliar de enfermería en una residencia de mayores. Se la considera autora de un delito de estafa y hurto.
Según la versión policial, la detenida sustrajo la tarjeta bancaria de una de las residentes, una mujer de avanzada edad que se encontraba en estado vegetativo, para realizar cargos fraudulentos.
La investigación se inició tras la denuncia presentada por el sobrino de la víctima.
El denunciante, que figura como persona autorizada en la cuenta de su tía, se percató de una serie de cargos sospechosos que no correspondían con los gastos habituales del cuidado de la victima. La mujer, debido a su grave estado de salud, se encontraba ingresada de forma permanente en una residencia de mayores.
Los investigadores comenzaron a rastrear los movimientos de la tarjeta. El análisis de los extractos permitió comprobar el alcance del fraude: la sospechosa llegó a realizar un total de 13 compras en diversos establecimientos comerciales, todas ellas de pequeñas cuantías para evitar levantar sospechas y que en su totalidad ascendían a algo más de 220 euros. Asimismo, llegó a realizar otros 11 movimientos que quedaron en grado de tentativa, por un importe de otros 180 euros.
Las labores de investigación en el entorno de la residencia de mayores centraron las sospechas sobre una de las trabajadoras del centro.
Los agentes comprobaron que aprovechando su condición de auxiliar de enfermería y el acceso directo a las pertenencias de los ancianos, en situación de especial vulnerabilidad, se había apoderado del documento bancario de la víctima para su uso personal.
Finalmente, el operativo policial culminó con la localización y detención de la trabajadora, que ya ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial competente.

