Fachada del
Fachada del "Maragato"... o lo que queda de ella, según se ve desde la Plaza Mayor. (Foto: La Crónic@)

Según ha podido confirmar LA CRÓNICA, desde hace escasas fechas se ha presentado un escrito ante el Ayuntamiento de Guadalajara, por parte de la empresa que quiere construir un nuevo edificio en la Plaza Mayor, para proceder a una solución radical pero que podría desatascar definitivamente el largo proceso al que esta sometido desde 2005 «El Maragato». Ese es el nombre con el que popularmente se conoce lo poco que queda de una casa del siglo XIX, levantada en la esquina de la Calle Mayor y que tuvo hasta hace décadas un pescadería en su planta baja, precisamente la «Pescadería del Maragato», que aún sirve para denominarlo.

Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)

Del viejo inmueble apenas queda nada, más allá de la fachada que todos los que han caminado alguna vez por el centro de Guadalajara en los últimos 16 años han podido contemplar, como si fuera parte permanente del espíritu de la ciudad. Con un daño notable a la imagen de la ciudad y con un coste más que reseñable para sus propietarios originarios: según las fuentes consultadas por este diario, el alquiler de los andamios le supuso al anterior propietario un desembolso muy superior a los 200.000 euros. Litigios aparte para un contencioso que acabó en Albacete, como se recuerda en esta misma información.

Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)

La propuesta de la empresa que se hizo con el solar del «Maragato» y el anexo conocido como de «Marelvi» para construir sobre él sería en estos momentos la demolición completa de los restos de la fachada, tras documentar con el máximo detalle sus características arquitectónicas. Esas mismas características que están veladas a la vista desde hace casi dos décadas por un entramado de tubos y, más recientemente pero con la misma persistencia, por las numerosas pintadas que jalonan todas sus plantas, hasta el tejado.

Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)

Para obtener el permiso de derribo y posterior reconstrucción, la petición habría llegado ya a quien tiene la última palabra, que es la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Desde el Ayuntamiento de Guadalajara se ha insistido a este periódico que «el Ayuntamiento no ha decidido ni dicho nada al respecto» todavía.

Dentro del planteamiento formalizado por escrito por la empresa promotora, a la reconstrucción fiel de la fachada se suma la rehabilitación de un sótano, del que LA CRÓNICA ha aportado un interesante reportaje en otra información. Su superficie no es mucha, ya que coincide en el subsuelo con el espacio que ocupa la escuadra de la fachada. A simple vista, y a falta de un estudio en detalle que no ha sido posible realizar por el riesgo de desplome, la obra decimonónica de ladrillo es estéticamente muy interesante.

Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del "Maragato" el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)
Exterior del edificio del «Maragato» el 19 de abril de 2021. (Foto: La Crónic@)

16 años de litigios y esperas

En los más de tres lustros transcurridos desde que se derribó la casa original, la persistencia del solar ha corrido pareja al poco interés político por comprometer fechas ni pasos concretos. En alguna ocasión, como ocurrió en septiembre de 2020, el seguimiento informativo por parte de LA CRÓNICA sí que pareció servir para que, al menos circunstancialmente, se desatascara este parece que inacabable proceso.

Por entonces, y tras varios meses de parón, el expediente no había superado el primero de los trámites antes de encallar en el estudio arqueológico.

Fue en enero de 2020 cuando la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Guadalajara puso en marcha el procedimiento para la construcción de viviendas en esos dos solares, unidos en el laberinto burocrático que ahora recordamos.

Solar del Maragato, una vez concluidos los primeros trabajos para el informe arqueológico. (Foto: La Crónic@)
Solar del Maragato, una vez concluidos los primeros trabajos para el informe arqueológico. (Foto: La Crónic@)

Un largo proceso judicial

El definitivo fallo judicial de 2019 ponía fin a un largo proceso que paralizó el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha en 2016, después de que los propietarios de los terrenos se negasen a aceptar el Programa de Actuación Edificativa (PAE).

Mediante esa fórmula urbanística, un tercero puede en teoría construir sobre el solar que lleve más de 24 meses sin ser edificado por la propiedad originaria.

La herramienta existe pero sólo ha sido planteada, con escaso éxito además, para muy contadas parcelas del más de un centenar que están en barbecho especulativo en la capital alcarreña.

El mismo solar de la Plaza Mayor, convertido en una selva en agosto de 2018. (Foto: La Crónic@)
El solar de la Plaza Mayor, convertido en una selva en agosto de 2018. (Foto: La Crónic@)

Requisitos, y parón, de la Junta

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento concedía en enero de 2020, insistamos, un plazo de tres meses al promotor para que, como agente urbanizador, presentara un estudio arqueológico que sería remitido a la Junta de Castilla-La Mancha. Así se hizo y de allí no volvió hasta un sonado reportaje de LA CRÓNICA, en los últimos días del verano pasado, en plena pandemia.

El camino todavía es incierto hasta que se logre presentar el Proyecto de Ejecución de la Edificación, pagar las tasas correspondientes y entregar un plan de reparcelación en régimen de propiedad horizontal, para su visado por los técnicos municipales.

Sólo cuando se culmine ese largo procedimiento el agente urbanizador podrá construir sobre el solar. Si es que para entonces aún le interesa hacerlo. También está obligado a indemnizar, se supone que en especie, a los propietarios de los terrenos, que han sido la parte contraria en el litigio.

Solar de la Plaza Mayor.
Solar de la Plaza Mayor, hace varios años. (Foto: La Crónic@)

Los buenos deseos de Pérez Borda

En aquel lejano mes de enero de 2020, el primer teniente de alcalde y responsable de Urbanismo, Rafael Pérez Borda, valoraba como «una gran noticia que el Ayuntamiento retome al fin el proceso que permitirá poner fin a la vergonzosa imagen del andamio en el corazón de la ciudad».

En este sentido, Pérez Borda afirmaba que el nuevo equipo de Gobierno colaborará en todo lo que sea posible para «agilizar» los trámites necesarios para que la construcción sobre este solar sea «lo antes posible».

El edil de Urbanismo recordó entonces que el Gobierno municipal considera «urgente» la actuación en el casco para acabar con los solares e insiste en que utilizará «todas las herramientas y figuras urbanísticas al alcance del Ayuntamiento y por supuesto la figura del PAE ahora que cuenta con el respaldo de la Justicia».

Con PAE o sin PAE, lo cierto es que más de un año después aún no se ha movido un solo ladrillo allí. Ni para construir ni para derruir.

Más información:

La cara oculta del edificio del “Maragato”, a la vista en LA CRÓNICA