El Partido Popular de Guadalajara se ha apuntado a criticar la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por el Ayuntamiento de Molina de Aragón, gobernado por el PSOE. El impuesto en la capital del Señorío pasa del 0,60% al 0,80%, lo que supone una subida de hasta casi un 34% en la cuota que deberán abonar los propietarios. Por ello, desde el PP solicitan al Consistorio “una comparecencia pública urgente” para que explique, con datos técnicos y económicos, los motivos reales que sustentan esta medida recaudatoria.
A modo de ejemplo, una vivienda con un valor catastral de 35.150 euros, que en 2025 tributó 210,91 euros en concepto de IBI, pasará a pagar 302,53 euros en 2026, lo que representa un incremento de 91,62 euros para ese mismo inmueble, argumentan desde el PP.
A este respecto, es conveniente ecordar que el incremento del IBI ha supuesto uno de los más fuertes desgastes políticos y sociales para el equipo de Ana Guarinos en el Ayuntamiento de Guadalajara.
El Partido Popular subraya que, en el caso de Molina de Aragón, “esta decisión llega en un contexto socioeconómico especialmente delicado, en el que la Comarca lucha diariamente contra los efectos de la despoblación y por mantener viva su actividad económica”. En este escenario, consideran que “una presión fiscal adicional como esta supone un duro golpe para las economías familiares, los autónomos y los pequeños empresarios del municipio, que ya afrontan un contexto de incertidumbre y encarecimiento generalizado”.
El PP denuncia tres puntos clave
En primer lugar, el PP reclama al equipo de gobierno municipal que haga públicos los informes económicos y técnicos que, en su caso, avalen la necesidad de incrementar la carga fiscal a los vecinos en este preciso momento, ante la ausencia de una justificación clara que respalde una decisión de este calado.
En segundo lugar, el PP denuncia la “falta de transparencia” sobre el destino que tendrá la recaudación adicional obtenida con esta subida. Consideran imprescindible “conocer con claridad si este aumento del IBI se traducirá en una mejora real y directa de los servicios y competencias municipales, o si, por el contrario, únicamente pretende compensar unas cuentas municipales mermadas por una gestión ineficaz”.
Por último, el PP subraya la “contradicción” que supone esta medida con las políticas de lucha contra el reto demográfico. A su juicio, “subir los impuestos en un municipio como Molina de Aragón choca frontalmente con la necesidad de ofrecer incentivos que ayuden a fijar población”.

