Uso de mascarilla en un hospital, al comienzo de la epidemia.
Uso de mascarilla en un hospital, al comienzo de la epidemia de coronavirus.

Dependiendo de dónde viva, un español puede tener más o menos posibilidades de que los hospitales de su Comunidad Autónoma cuenten con respiradores suficientes y sus sanitarios, con mascarillas adecuadas en calidad y en número. Esa es la realidad con la que se afronta la crisis del coronavirus, en razón de las competencias transferidas desde hace décadas a las distintas regiones. El presidente del Gobierno ha recordado este domingo que las comunidades autónomas pueden comprar el material sanitario que consideren y ha negado que esté bloqueando la adquisición de este material en China.

Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha avanzado que su Administración está en pleno proceso de adquisición de respiradores y se ha hecho con un millón de mascarillas –900.000 por canales propios, 100.000 recibidos del Estado–.

Además, ha anunciado que la región ya tiene en camino “miles de pruebas de test rápidos” para analizar el coronavirus que llegarán a principio de la próxima semana.

En rueda de prensa desde el Palacio de Fuensalida, García-Page ha insistido este mismo domingo en que la semana que empieza será clave para que empiecen a llegar “de manera homogénea” los materiales necesarios para atender la crisis sanitaria a todas las comunidades autónomas.

Compras separadas, compra paralela

Moncloa ha precisado que los gobiernos de las distintas regiones españolas son los encargados “de la compra de material sanitario en su comunidad autónoma, antes y ahora”, y el Gobierno “ha puesto en marcha una compra paralela para dar, de forma gratuita, apoyo en la adquisición de ese material”.

Respecto a las quejas concretas recibidas desde la Comunidad de Madrid, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha negado que se esté bloqueando la llegada de material comprado en China y ha precisado que se han dado instrucciones en aduanas “para agilizar los trámites relativos a la importación de material sanitario”, ha precisado Moncloa.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha avanzado que serán dos los aviones que llevarán material para combatir el coronavirus desde China a la autonomía y que el primero lo hará en las próximas 48 horas.

Otros como el presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, ha trasladado al presidente Sánchez que el material sanitario que recibe la Comunitat Valenciana es “muy insuficiente”, al tiempo que ha anunciado la llegada a esta autonomía de dos aviones desde China con suministro.

También el Consejo de Gobierno andaluz se ha reunido este domingo por la tarde de manera extraordinaria y urgente por vía telemática con el fin de dar luz verde de manera inmediata a la compra de tres millones de mascarillas quirúrgicas procedentes de China, por un importe de 1.016.400 euros, de los que habrá que adelantar el 50%, con compromiso de entrega la semana que viene.
El Ministerio de Sanidad ha repartido este fin de semana entre las comunidades autónomas un total de 1.602.800 mascarillas destinadas a pacientes y profesionales sanitarios, según ha informado el Ministerio en un comunicado.

Además, Sanidad ha reforzado los procesos de adquisición de este producto sanitario a través de nuevas compras de partidas mucho más numerosas, que llegarán a España a lo largo de la próxima semana.

Desde el 10 de marzo, el Gobierno ha distribuido un total de 4.046.089 mascarillas en todo el territorio nacional. Los criterios de reparto están basados en porcentaje de población y en las necesidades epidemiológicas.

Así, la Comunidad de Madrid ha recibido un 29,9 por ciento de este material sanitario (1.212.261 mascarillas), seguido de Cataluña, con un 12,6 por ciento (513.393 mascarillas).

Además, el Ministerio ha iniciado ya el reparto de los test rápidos de coronavirus. En concreto, este domingo ha distribuido los primeros 8.000 test en la Comunidad de Madrid.

En total, el Ejecutivo español ha adquirido 640.000 test rápidos procedentes de China, a los que se sumarán otros seis millones de países europeos.