Antes se multaba a las prostituas callejeras; ahora se quiere penalizar al cliente.
Prostitución callejera.

Según se ha conocido este miércoles, agentes de la Policía Nacional han liberado a cuatro mujeres que eran obligadas a ejercer la prostitución en Alcalá de Henares. Es el resultado más tangible de una operación llevada a cabo de forma simultánea en España y Uruguay. Hay ocho personas detenidas, cinco de ellas en España. Cuatro han ingresado en prisión provisional.

Las mujeres que eran prostituidas vivían en Uruguay, en precaria situación económica. Eran trasladadas a España y, una vez aquí, obligadas a ejercer la prostitución, tanto en la calle como en prostíbulos “en condiciones muy precarias e insalubres”, según ha detallado la Policía. La investigación se inició gracias a la información aportada por una ONG.

Dos registros en Guadalajara

Se han llevado a cabo seis entradas y registros, uno de ellos en una finca situada en Alcalá de Henares, dos en Guadalajara y otros tres en domicilios ubicados en Montevideo, la capital de Uruguay. Asimismo, se ha incautado diversa documentación, material informático, 16.470 euros, 56.000 dólares y 360 pesos argentinos en efectivo, además de numerosas joyas y objetos de valor.

La organización trasladaba a las mujeres desde su país de origen hasta España, donde eran recogidas a su llegada al aeropuerto por los principales responsables de la organización o por sus familiares. Desde allí, eran llevadas hasta domicilios particulares de Alcalá de Henares o de Guadalajara.

Las mujeres contraían una deuda que incluía el pago del alquiler y la manutención por su estancia en la finca donde eran explotadas, que debían saldar ejerciendo la prostitución. En concreto, la deuda económica ascendía a 3.500 euros en conceptos de traslado, documentación y ropa, que debían compensar a través de la explotación sexual.

Las víctimas también debían pagar la cantidad de 20 euros al día en concepto de alojamiento y manutención. Además, la organización les racionaba la comida, según describe la Policía española.

Prostitución en La Garena

Las mujeres desarrollaban su actividad principalmente en una finca de Alcalá de Henares y en las calles del polígono industrial La Garena, de la misma localidad. Los precios de los servicios sexuales oscilaban entre 20 y 30 euros, la mitad de los cuales eran para la organización, y el horario que debían cumplir era de lunes a sábado desde las 10 de la mañana a las ocho de la tarde. Fueron obligadas a trabajar incluso con temperaturas bajo cero durante el temporal de nieve “Filomena”.

La forma de captar a los clientes se realizaba a través de anuncios publicados en webs de contactos o directamente ofreciendo sus servicios en las calles del citado polígono, muy próximo a la A-2.

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