Accidente en Guadalajara durante el confinamiento por el coronavirus. (Foto: La Crónic@)
Accidente en Guadalajara durante el confinamiento por el coronavirus. (Foto: La Crónic@)

Ejercer de paseante en estos días es imposible, recluidos en casa como estamos. Pero aun así, las noticias fluyen, que para eso está LA CRÓNICA. Los compañeros del periódico se han puesto en contacto con este su seguro servidor, por ver si a través de esta columna damos salida a una noticia que no puede ser según la oficialidad.

La cosa ocurrió el domingo, ya con los españoles confinados en nuestros domicilios. El lugar de los hechos, el Paseo del Dr. Fernández Iparraguirre, tal que enfrente de la Subdelegación del Gobierno. La hora, alrededor de las nueve de la mañana. Las víctimas, cinco bolardos y el vehículo que colisionó contra ellos. El testigo, el fotógrafo de LA CRÓNICA.

Accidente en Guadalajara durante el confinamiento por el coronavirus. (Foto: La Crónic@)
Accidente en Guadalajara durante el confinamiento por el coronavirus. (Foto: La Crónic@)

Comentan desde la Redacción del diario que el Ayuntamiento no va a informar de los sucesos de Guadalajara mientras dure este “periodo especial”. A ver si no se (mal)acostumbran y aprovechan luego para mantener el criterio restrictivo y que ninguna noticia triste empañe el optimismo patológico de alguno con mando en plaza. Lo de ser la ciudad de los ciudadanos felices parece que alguno se lo toma como una obligación, no como el resultado de un incierto futuro. En serio, aunque parezca broma.

En realidad, la información en su sentido más amplio ya ha sido una víctima más de esta guerra contra el coronavirus, pues resulta imposible contrastar siquiera una mínima parte de lo que acontece y que los medios oficiales no quieran dar a conocer. Los medios de comunicación deben dar por bueno lo que se les dice y obviar lo que se les niega, como la edad de los enfermos, su sexo o su residencia. Y pasar de puntillas cuando una autoridad dice que ha habido multas en Guadalajara después de que otra dijera, poco antes, que no ha habido ninguna.

Si lo insólito es siempre noticia, ya me dirán ustedes si no lo es que un coche se estampe contra una hilera de bolardos en pleno centro de Guadalajara en la mañana en la que todos deberían estar tranquilamente en sus casas, sin dar más trabajo a los policías locales que patrullar por las calles sin encontrarse a nadie.

Ocurrió el domingo, como bien saben las autoridades locales. Nosotros no podemos darle los detalles, puesto que no informan de ellos. Por el coronavirus y tal. Aun así, me juran en LA CRÓNICA que seguiremos informando.