Interior de la casa de Carlos Santiesteban, el 24 de marzo de 2021. (Foto: La Crónic@)
Interior de la casa de Carlos Santiesteban, el 24 de marzo de 2021. (Foto: La Crónic@)

Desde la noche del martes, 23 de marzo de 2021, a la que fuera residencia familiar del pintor Carlos Santiesteban en Guadalajara le estaba empezando a nacer una nueva leyenda. La casa, abandonada y en creciente deterioro desde la muerte del artista, parecía habitada. Más que temer por la presencia de fantasmas u otros espíritus, alguno de los escasos vecinos de los contornos creyó encontrarse ante la presencia de okupas y así alertó, preventivamente, en redes sociales.

En la mañana del miércoles, lo cierto es que el “fantasma” seguía con la luz encendida, algo extraño para un inmueble en esas condiciones tan próximas a la ruina, cerrado y sin uso desde hace años. Movimiento no había, ni tampoco fenómenos paranormales. Pero algo no encajaba, por aquello de las estancias iluminadas.

Al final, el misterio se ha desvelado a preguntas de LA CRÓNICA. 

Responsables municipales han confirmado que se ha vuelto a dar fluido eléctrico a la casa este martes, con la intención de proceder a instalar en ella una alarma en evitación, precisamente, de intrusiones.

El edificio que fue de Carlos Santiesteban y todo el entorno se encuentran en un estado lamentable. (Foto: La Crónic@)
El edificio que fue de Carlos Santiesteban y todo el entorno se encuentran en un estado lamentable. (Foto: La Crónic@)
Estado de la casa de Santiesteban en marzo de 2021. (Foto: La Crónic@)
Estado de la casa de Santiesteban en marzo de 2021. (Foto: La Crónic@)

Una casa del Ayuntamiento y casi en ruina irreversible

La que fuera residencia de Carlos Santiesteban es un viejo caserón en la calle Teniente Figueroa, que desde hace años ha quedado flanqueado por solares, como tantos otros rincones de la capital alcarreña.

En vida del artista, la fachada era conocida y reconocida por las muchas flores de sus balcones y por su peculiar estilo arquitectónico, tan recargado, propio del siglo XIX y con ejemplos cada vez más escasos en la ciudad.

La propiedad es del Ayuntamiento de Guadalajara, que pagó durante muchos años una sustanciosa anualidad al pintor, que tenía derecho al usufructo de la vivienda.

Tanto José María Bris como Antonio Román y Alberto Rojo han reiterado sus buenos propósitos para dar algún uso a lo que se presuponía iba a ser sede de un pequeño museo.

Ahora, la intención es recurrir a la Unión Europea para que, con sus fondos, se conserve y reforme el edificio antes de su ruina completa.

Esta fotografía tampoco tiene "misterio": Se puedo hacer a través de los cristales rotos del acceso principal a la casa. (Foto: La Crónic@)
Esta fotografía tampoco tiene “misterio”: Se ha podido hacer a través de los cristales rotos del acceso principal a la casa. (Foto: La Crónic@)

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