Exterior del Hospital de Guadalajara. (Foto: La Crónic@)
Exterior del Hospital de Guadalajara. (Foto: La Cró[email protected])

El 1 de marzo de 2020, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha notificaba su primer caso de coronavirus. Se trataba de un hombre, de 62 años años de edad y vecino de Marchamalo. Había ingresado en el Hospital Universitario de Guadalajara, donde fallecería tiempo después. Desde esa fecha a la actualidad, la región ha acumulado 5.665 muertes, oficialmente reconocidas, por el virus. También se han contabilizado más de 170.000 contagios. El pasado 27 de diciembre, Guadalajara volvía a ser noticia, aunque más positiva: fue el escenario elegido para la primera vacuna en España contra el COVID.

Dentro de la extrema tensión con que las autoridades asumieron el desbordamiento sanitario de las primeras semanas de la pandemia, el fallecimiento del primer enfermo por COVID de Guadalajara y de toda Castilla-La Mancha no se confirmó oficialmente hasta semanas después.

Hasta finales de abril no se dio noticia del deceso. Lo hizo el alcalde de la localidad, Rafael Esteban. En una comparecencia, tras ser preguntado por los periodistas por esta cuestión, Esteban lamentó «el uso interesado» que él consideraba que en su día se hizo de estos hechos. En aquellos días de marzo, Marchamalo se convirtió en foco de atención de numerosos medios nacionales a raíz de conocerse varios casos, entre ellos también los de varios menores.

Desde entonces y hasta el pasado viernes, en la provincia de Guadalajara se han reconocido 576 muertes directamente relacionadas con el virus, después de unos primeros meses de manifiesta opacidad.

Urgencias del Hospital de Guadalajara en 2020. (Foto: La Cró[email protected])

El 10 de abril, el día más letal en la región

La serie estadística de los últimos 12 meses fija el 10 de abril del pasado ejercicio como el día con peores datos en cuando a fallecidos por esta enfermedad, jornada en la que Castilla-La Mancha reportó un total de 109 óbitos por esta causa.

Esta primera embestida del COVID-19 se aplacó durante el mes de mayo, si bien no fue hasta el 12 de junio cuando se llegó al primer día sin notificar fallecidos por esta causa. Hasta el 27 de agosto, esta buena noticia se repitió en una decena de ocasiones, pero desde entonces todos los días hay que contar algún muerto por coronavirus en la región.

El 11 de enero de 2021 fue el día con más nuevos casos detectados, un total de 4.185, si bien se trataba del reporte relativo a todo el fin de semana en plena tercera ola y en un contexto en el que la relajación de medidas restrictivas con motivo de las fechas navideñas se dejó notar en el avance del virus.

En lo peor de la segunda ola, el 26 de octubre del pasado año fue el día con peores estadísticas de nuevos contagios con 2.773; 13 días después del peor dato en cuanto a fallecimientos, con un total de 35.

Añorando el 31 de julio en los hospitales

Los sanitarios de la región tienen, a la vista de la historia de la pandemia, un inesperado vínculo de afecto jesuítico si se admite la broma. Al menos, el día en que la iglesia celebra a San Ignacio de Loyola fue precisamente el que menos enfermos de coronavirus estaban ingresados a lo largo de todo 2020 en la región. En cambio, el día de mayor colapso fue el 1 de abril, cuando los hospitales castellanomanchegos sumaron 3.230 camas ocupadas por pacientes aquejados de COVID-19.

El mejor día fue, y esto no es broma, el 31 de julio, cuando sólo 32 pacientes contagiados precisaban atención hospitalaria; mientras que el dato actual se ha instalado en el entorno de los 300 en la última semana. Y estamos todos eufóricos.

La ocupación de las unidades de cuidados intensivos muestra datos paralelos a las camas ocupadas. El 7 de abril fue la jornada más preocupante, con 360 respiradores ocupados. En los mejores días del mes de julio se consiguió reducir esa cifra por debajo de la decena, y en la última semana la tasa se ha quedado en 130.

Jeringas con la vacuna de Pfizer / BioNtech.

Apenas 66.000 inmunizados en dos meses

Desde que la Residencia «Los Olmos» de Guadalajara fuera el escenario de la primera vacunación contra el coronavirus en España, ya se han administrado 154.252 dosis en toda la Comunidad Autónoma, dos meses después y de un total de 211.175 entregadas. El dato no es ni bueno ni malo sino todo lo contrario: coloca a la región en el entorno de la media nacional, al haber inyectado un 73% del total. Y muy lejos de las expectativas iniciales, a un ritmo de vacunación tan lento que, de mantenerse, nos haría esperar años para poner a salvo a la población.

En concreto, Castilla-La Mancha ha recibido 167.165 vacunas de Pfizer, 9.200 de Moderna y 34.800 de AstraZeneca, consiguiendo completar la pauta de dos dosis a un total de 65.766 personas.

Vista general de Sigüenza.
Vista general de Sigüenza, que sigue con casos de coronavirus.

25 localidades con casos en la Guadalajara

En la última semana epidemiológica, sólo 251 municipios de los 919 que hay en todo el territorio castellanomanchego ha registrado algún caso positivo.

Este dato mejora a la semana precedente, cuando 269 pueblos computaron al menos un contagio, y baja la tasa al 27% del total de términos municipales.

Albacete y Cuenca son las provincias con menos municipios sumando contagios en la última semana con un total de 22; mientras que Guadalajara ha contado positivos en 25 localidades, Ciudad Real en 34 y Toledo en 83.

Para comprobar la situación pueblo a pueblo, los lectores de LA CRÓNICA pueden repasar las tablas que este diario publicó el pasado viernes, con la última estadística.

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