Teresa Ribera, responsable del ministerio que gestiona el trasvase Tajo-Segura.
Teresa Ribera, responsable del ministerio que gestiona el trasvase Tajo-Segura.

En un artículo que este lunes firma en LA CRÓNICA, la vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, asume como uno de los objetivos de su ministerio «mantener un régimen adecuado de caudales ecológicos en el Tajo y mayores volúmenes de agua en los embalses de cabecera del trasvase».

Precisamente, en alusión a estos municipios, que se manifestaron el sábado como ya informó este diario,  entiende que los ayuntamientos que conforman el sistema de cabecera del trasvase Tajo-Segura se hayan sentido durante años «abandonados por no contar con las infraestructuras necesarias para aprovechar el agua».

«Con esta apuesta, activamos nuestra hoja de ruta para la explotación sostenible del ATS (Acueducto Tajo-Segura), con un objetivo único: encauzar problemas enquistados durante años», insiste Teresa Ribera en su artículo.

A la solución contribuirá, añade, la modificación de las Reglas de Explotación del ATS, que tiene por objeto incrementar los volúmenes almacenados en los embalses de Entrepeñas y Buendía, al tiempo que se reducen los volúmenes mensuales que se envían a las cuencas receptoras cuando el sistema se encuentra en situación de normalidad.

El viaducto de durón, en 2016. (Foto: La Crónic@)
El viaducto, en 2016. (Foto: La Cró[email protected])

Reducir las situaciones «excepcionales»

«Gracias a estas nuevas reglas, el sistema de la cabecera del Tajo evitará encontrarse tan a menudo en situación hidrológica excepcional», indica, para agregar que el paso más importante se dará con la aprobación del tercer ciclo de planificación hidrológica, prevista para abril de 2022.

«Una apuesta enormemente ambiciosa que requerirá cambios de gran complejidad técnica, así como una revisión de las normas de explotación. La nueva planificación hidrológica dará paso a una nueva realidad, que ha de traducirse en un equilibrio ecológico que el Tajo largamente ha demandado».

Mirando hacia el otro extremo del trasvase, Teresa Ribera señala como «imprescindible» incrementar los recursos alternativos en las cuencas receptoras del trasvase, especialmente en la cuenca del Segura, para facilitar el desarrollo económico, social y ambiental de la zona.

«Esto supone aumentar los recursos procedentes de la desalación y de la reutilización. La desaladora de Torrevieja es un ejemplo. En poco tiempo ha duplicado su capacidad y esperamos poder triplicarla en los próximos meses», señala en un artículo de opinión sobre el trasvase Tajo-Segura.

Bajo su punto de vista, el incremento de las capacidades de desalación y reutilización, así como la conexión de estas aportaciones con las áreas de consumo, «debe hacerse en paralelo a la incorporación de energía renovable –en especial– fotovoltaica para facilitar una reducción del coste de la energía y, en definitiva, del precio del agua».

«Todo con la vista puesta en optimizar la gestión de los recursos generados, a fin de que se puedan distribuir en las zonas regables independientemente de su procedencia. Sin duda, el agua desalada y el agua reciclada son un bien estratégico para España», ha argumentado.

Para la ministra estos instrumentos permitirán una gestión integral de un recurso «valioso», anticipar los riesgos a medio y largo plazo, impulsar la actividad económica y ayudar a fijar población en ciudades de interior y en zonas rurales.

«Proteger el medio ambiente y en especial el agua como recurso clave para la vida es proteger, en última instancia, nuestro sistema de bienestar, la cohesión territorial y social y el desarrollo sostenible. Un trinomio sin el cual no es posible el progreso», subraya.

Entrepeñas, en abril de 2020.
Entrepeñas, en abril de 2020. En primer plano, el viaducto; al fondo, las torres de la nuclear de Trillo.

Gestión del agua

La ministra apunta que si se tuviera que resumir en una sola frase el escenario que presenta España en materia de agua, «diríamos que España cuenta un rico patrimonio hidráulico y una gran diversidad de ecosistemas acuáticos y, sin embargo, convive con escasez e importantes retos pendientes en gestión del agua».

«Una gestión que debe abordarse con amplitud de miras y mediante una planificación hidrológica inteligente si aspira a ser eficiente, ambientalmente sostenible y socialmente justa. Y uno de los aspectos más sensibles que no podemos obviar es el trasvase Tajo-Segura», argumenta.

Un asunto para el que, según señala, la respuesta requiere distintas líneas de acción que pongan en el centro a las personas, el medio ambiente y el uso sostenible del agua.

«En diciembre de 2020 se dio el primer paso en ese sentido con la aprobación de un Real Decreto que otorgaba una subvención de 40 millones de euros a la Comunidad autónoma de Castilla-La Mancha para el desarrollo de actuaciones de abastecimiento, saneamiento, depuración y adecuación de cauces en los municipios colindantes de los embalses de Entrepeñas y Buendía», manifiesta.

Así se volverá a ver el pantano desde Sacedón si no se remedia a tiempo. (Foto: Archivo de La Crónic@)
Así se volverá a ver el pantano desde Sacedón si no se remedia a tiempo. (Foto: Archivo de La Cró[email protected])

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