La Comisión Permanente de APAG, reunida este martes, ha decidido movilizarse tras la sucesión de IPPs extremos que consideran injustificables, cambios constantes en los mismos, e incluso la posibilidad de que se publiquen dos IPPs diarios.
El Índice de Propagación Potencial de incendios forestales (IPP) es un indicador que determina la intensidad, el desarrollo y la dificultad de extinción que un incendio forestal podría llegar a alcanzar en un momento y en lugar determinados. Lo establece la Junta de Comunidades, como parte de la labor del Infocam.
«En cuanto haya un nuevo mapa con IPP extremo, los agricultores saldrán a las carreteras con las máquinas cosechadoras, tractores, camiones y cualquier otro vehículo», ha indicado APAG este mismo martes.
«Situación gravísima» de los agricultores de la provincia
El presidente de APAG, Juan José Laso, ha manifestado que esta situación no se puede aguantar más y ha calificado de «vergüenza» la gestión de la Consejería de Desarrollo Sostenible y de «situación gravísima» la que están viviendo los agricultores de la provincia y de la región.
Según indican, las provincias de Cuenca y Guadalajara (donde queda todavía el 50% del cereal por cosechar) son las más afectadas. Durante la última semana se han encadenado varios días consecutivos de riesgo extremo precisamente en las comarcas donde se está desarrollando la campaña de cosecha.
Esta situación, añade, está provocando una creciente «desesperación entre los agricultores», que ven cómo el cereal permanece en el campo mientras el grano se desprende de la espiga y cae al suelo, ocasionando pérdidas económicas irreparables en una campaña que ya estaba siendo complicada.

Discrepancias entre AEMET y los IPP
Según afirma, el mapa elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), en el que se fijan las zonas con riesgo meteorológico extremo, «no se corresponda con el IPP publicado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, una circunstancia que vuelve a repetirse y que incrementa las dudas del sector sobre la elaboración de este índice».
«Ante la grave situación que se ha generado, a nivel regional Asaja Castilla-La Mancha está estudiando con sus servicios jurídicos emprender acciones legales contra el viceconsejero de Desarrollo Sostenible, que podrían derivar en petición de compensaciones por las pérdidas que este sinsentido está ocasionando al sector», apunta.
¿Grave peligro de incendio al amanecer?
Asaja denuncia que el mapa del IPP extremo afecta durante todo el día cuando en la práctica, en las primeras horas del día en ningún punto de la provincia se dan las condiciones de riesgo extremo ya que las temperaturas no pasan de los 20 grados.
La organización plantea que se eliminen todas las restricciones al menos hasta las 14 o 15 horas con el fin de que en ese tramo se pueda aprovechar todos los días, aunque a partir de esa hora, dependiendo del color del mapa, hubiera restricciones.
«En días como hoy, con índice extremo, hay muchos agricultores que no tienen los medios para poder cosechar y pierden el día, «si tenemos que disponer durante la cosecha de un tractor con cultivador, una persona dedicada exclusivamente a estas labores preventivas, un depósito de agua de 400 litros y una manguera de 50 metros, es inasumible para la inmensa mayoría de los agricultores, que trabajan en explotaciones familiares y, en muchos casos, sacan adelante ellos solos toda su actividad agraria», añade.
La organización agraria critica igualmente el «sinsentido» de que el mapa del IPP se publique a las 19.00 horas, impidiendo que agricultores, cosechadoras y empresas puedan planificar con antelación la jornada del día siguiente. «Esta incertidumbre genera un grave perjuicio económico y organizativo para todo el sector».
Desde Asaja se vuelve a exigir el cese del viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, por una gestión que, a juicio de la organización, «no sólo ha demostrado una absoluta falta de empatía con los agricultores, sino un permanente ensañamiento hacia un colectivo que trabaja para garantizar la producción de alimentos».
La organización advierte además de que la paralización continuada de la cosecha está provocando que se opten por trasladar las cosechadoras a otras provincias o comunidades autónomas donde sí pueden trabajar, dejando sin cosechar cientos de hectáreas de cereal en la provincia de Cuenca y agravando aún más la situación de los agricultores afectados.
«Los ánimos entre los profesionales del campo están cada vez más caldeados. Los agricultores se sienten criminalizados, perseguidos y tratados como delincuentes cuando son los primeros interesados en evitar cualquier incendio, ya que son ellos quienes ponen en riesgo su patrimonio, su trabajo y su futuro cada vez que entran en una parcela», concluye.

