La obligación de conciliar trabajo y familia sigue teniendo un sesgo femenino en muchos casos.

La secretaria general de FSMC-UGT en Castilla-La Mancha, Ana González, ha pedido al Gobierno regional «políticas de conciliación valientes y reales» dado que la brecha de cuidados sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres, algo que han detectado especialmente estas últimas semanas, con el inicio del curso escolar, registrándose un incremento «enorme y alarmante» en las peticiones de reducción de jornada y, por tanto, del salario.

«La brecha de cuidados sigue recayendo mayoritariamente en la mujer porque tenemos habitualmente los salarios más bajos», ha señalado González en una comparecencia ante los medios de comunicación en Guadalajara, en la que ha recordado que, según datos del INE, el 30% de las familias castellanomanchegas se quejan de problemas de conciliación.

«Aunque se va consiguiendo poco a poco algo, siempre recae sobre la espalda de los trabajadores y trabajadoras», ha subrayado tras recalcar que la brecha de cuidados en Castilla-La Mancha está «absolutamente disparada» y poniendo a Guadalajara como la provincia peor parada.

Problemas con la conciliación

En este sentido, según ha indicado, la pandemia ha dejado a la vista que no existen medidas eficaces de conciliación y que la mujer ha sido, mayoritariamente, la que se ha quedado en casa.

Desde este sindicato se temen que si llega una sexta ola de la pandemia de COVID y hay que volver a quedarse en casa para «cuidar», volverán a ser las trabajadoras las que regresen al hogar para hacerse cargo de mayores, menores o dependientes.

Así, desde UGT tienen claro que las reducciones de jornadas o excedencias por cuidados deben llevar aparejado un salario porque «es trabajo», ha incidido González tras reseñar que, desde mediados de agosto –dado que hay que solicitarlas con al menos quince días de antelación–, no solo se están solicitando reducciones de jornada de una o dos horas sino de hasta el 50% de la jornada.

Datos de Guadalajara

En el caso concreto de Guadalajara, la cifra se ha elevado hasta 70 reducciones de jornada solo desde mediados de agosto, de las cuales no todas saldrán adelante.

Así, aunque ha reconocido que el empleo estacional en el sector de servicios ha crecido este verano, ha precisado que sigue estando muy feminizado y que los contratos siguen siendo parciales y temporales, con salarios que «no pueden ser más bajos».

La responsable de FSMC-UGT en la región ha admitido que el Plan Corresponsables de la Junta que se firmó en primavera ha contribuido a paliar estas situaciones pero cree que es necesario un cambio de modelo en los cuidados porque «lo que hay ahora mismo para poder conciliar es absolutamente insuficiente y pone a muchas familias en la disyuntiva entre trabajar o conciliar y cuidar».

La trampa del teletrabajo

Sobre el teletrabajo ha denunciado que se ha transformado en «jornadas eternas» y que también siguen siendo las mujeres las que a raíz de la pandemia se han acogido mayoritariamente a él, entre otras razones porque sus contratos son peores y el salario más bajo.

Los últimos datos publicados por el INE reflejan que hay 191.978 menores de 14 años en la región y 390.000 mayores de 65 años, a los que habría que sumar las personas dependientes que no entran en ninguno de estos baremos de edad, ha concluido la responsable sindical.

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