Colegio Rufino Blanco, uno de los más antiguos de Guadalajara.
Colegio Rufino Blanco, uno de los más antiguos de Guadalajara, con su muy limitado patio delantero. (Foto: La Cró[email protected])

La formación A Guadalajara hay que quererla (Aike) ha propuesto en una moción que los patios escolares de Guadalajara inicien su transformación física, «a fin de incorporar nuevas posibilidades y usos», con más zonas verdes, areneros o puntos de agua.

La presidenta de Aike, Susana Martínez, asegura que en su texto no hablan del mantenimiento ordinario de los centros, que es competencia municipal, ni de las inversiones que tiene que realizar la administración regional en las instalaciones educativas.

«Hablamos de un nuevo proyecto, de innovación y transformación del espacio urbano, de los patios escolares». Este año el Ayuntamiento de Guadalajara debe renovar su título de ciudad de la infancia y desde Aike proponen compromisos a largo plazo para con la población más joven de la ciudad.

Naturaleza en los patios de los colegios

Con esta propuesta se pretende conseguir patios naturalizados, «más verdes, con zonas de sombras, árboles y plantas, huerto, areneros, ampliando el espacio de suelo permeable, incorporando puntos de agua que ayuden a combatir la crisis climática bajando la temperatura y creando ambientes más agradables», explica Martínez.
También destacan la importancia de los patios coeducativos e inclusivos.

«Hablamos de mejorar la convivencia y reivindicar el juego al aire libre diversificando espacios, zonas y materiales, incorporando bancos, pizarras de exterior, señalización, pequeños rocódromos, circuitos de psicomotricidad o espacios de experimentación. Al final un patio en el que la pista de fútbol ocupa el 80% del espacio no permite el desarrollo de otras actividades», ha manifestado la presidenta de Aike, en un comunicado.

De uso por jóvenes y familias

Por su parte, el concejal portavoz de la formación en el Ayuntamiento, Jorge Riendas, ha expuesto la posibilidad de patios con un uso comunitario como forma de ganar nuevos equipamientos abiertos a los barrios, dándoles un uso deportivo, lúdico. «Puede ser una alternativa de ocio para jóvenes y familias en un contexto seguro y de proximidad, donde favorecer la cohesión vecinal», ha indicado.

Martínez y Riendas recuerdan que Guadalajara es desde el año 2012 Ciudad Amiga de la Infancia y que éste no es un sello vitalicio por lo que hay que trabajar para su renovación, planificando y desarrollando políticas de infancia y juventud.

El grupo municipal propone trabajar con todas las instituciones que sean necesarias para llevar este plan de patios inclusivos a cabo, organizando una agenda para acometer estas reformas de manera planificada, buscando fondos europeos y comenzando con los centros que más lo necesiten.

Más información: