Ninguno de los dos, aunque uno más que otro, tienen el tipo adecuado para hacer un pas de deux, que es como se llama en el ballet clásico el momento culminante en que dos bailarines recorren el escenario haciendo piruetas, que suelen ser amorosas. En el caso de Alberto Rojo y Alfonso Esteban, el dúo está presidido desde hace años por el desdén cuando no por el frontal enfrentamiento. En el caso de la zona azul, con ánimos redoblados.
El jueves, víspera de Santa Rita, había que apurar las horas antes de que el Ayuntamiento cerrara por fiesta este viernes y hasta el lunes.
Por ello, no extraña que el exalcalde, diputado silente en Cortes además de concejal socialista, compareciera ante los periodistas para pedir directamente la dimisión de la alcaldesa, Ana Guarinos, por «tratar de engañar a la ciudadanía». Se amparaba, como argumento, en el anuncio oficial de la supuesta eliminación del 80% de las nuevas plazas de zona azul previstas en el contrato de estacionamiento regulado.
Rojo acusó al Ejecutivo municipal de «manipular los datos» y de utilizar «una nota de prensa infame, sin dar la cara y llena de mentiras» para justificar la rectificación parcial del nuevo modelo.
«Guarinos no puede permanecer ni un minuto más al frente de este ayuntamiento», sostenía el dirigente socialista, que todavía parece ser el candidato a volver a ser alcalde en lugar de la alcaldesa en mayo de 2027, salvo que se le cruce por delante alguna mujer de su partido.
Yendo a lo concreto, Rojo sostiene que «del número total de plazas ampliadas, cerca de 1.200, eliminan 310; alrededor de un 25%, y no un 80%, y eso es manipular los datos para engañar a la ciudadanía». Los responsables municipales aluden a este porcentaje con respecto a la zona azul.
El exalcalde ha rechazado también que la modificación del contrato esté motivada por la anulación judicial de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), tal y como sostiene el Gobierno municipal. Según ha recordado, el propio Ayuntamiento anunció en marzo una moratoria de la ZBE hasta 2028 y, posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha anuló la ordenanza.
A juicio de Alberto Rojo, la rectificación anunciada por el Ayuntamiento responde realmente a «la presión de la ciudadanía y también a la del Grupo Municipal Socialista», tras las críticas vecinales generadas por la ampliación de las plazas de pago y los sucesivos aplazamientos de su entrada en vigor.
Rojo dejó margen para un único punto de acuerdo con el PP y Vox: mostró su apoyo desde el atril al nuevo planteamiento anunciado por el Gobierno municipal para redactar una futura ordenanza vinculada únicamente a episodios de alta contaminación. «Nos parece bien y lo vamos a apoyar», ha afirmado, añadiendo que mantendría ese modelo «cuando vuelva a ser alcalde».
La réplica de Esteban
El portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Guadalajara, Alfonso Esteban, comparecía en la misma mañana del jueves para “hablar alto y claro” sobre la situación de la zona de bajas emisiones y del estacionamiento limitado, y aclarar “las falsedades que se han venido escuchando en los últimos días por parte del PSOE”.
Para resistirse a la tentación de ser original, lo primero fue aludir a los 23 millones de «agujero», acompañado de «servicios sin licitar y las grandes inversiones sin ejecutar”, además de un modelo de movilidad ya comprometido con Europa.
Para «desmontar» lo que ha calificado como “mentiras de la oposición, de los socialistas y Aike” sobre la zona azul, Esteban ha negado rotundamente que se hayan creado 1.500 nuevas plazas, recordando que ya existían 828 plazas de zona azul con anterioridad y que el nuevo contrato elevaba el total a 1.241, lo que suponía únicamente 413 nuevas plazas de zona azul. Sobre esa base, ha anunciado que el Gobierno municipal aprobará la eliminación de 310 de esas nuevas plazas, “es decir, eliminamos cerca del 80% de las plazas, reduciendo de forma muy significativa la presión sobre los vecinos”.
En relación con el estacionamiento, el portavoz ha cargado contra el modelo del anterior equipo socialista, asegurando que supuso la desaparición de cerca de 500 plazas gratuitas que pasaron a convertirse en zonas de pago con tarifas elevadas. Así, ha recordado que el aparcamiento de Adoratrices, que antes de Rojo era gratuito, pasó a costar 0,95 euros la hora, 5 euros al día y hasta 50 euros al mes. En el caso del aparcamiento de la plaza de Dávalos, también antes gratuito, las tarifas alcanzaban 1,50 euros la hora, hasta 10 euros al día y 70 euros al mes. “Lo que antes no costaba nada se convirtió en un auténtico sablazo fiscal por voluntad de Rojo”, ha denunciado.
Frente a este modelo, Esteban ha defendido la alternativa impulsada por el actual equipo de Gobierno, que ha puesto en marcha un aparcamiento disuasorio con más de 400 plazas vigiladas en el entorno de Hermanos Fernández Galiano, donde se puede estacionar durante todo el día por tan solo 2 euros. “Frente a los 5, 7 o incluso 10 euros diarios del modelo de Rojo, hoy los vecinos pueden aparcar todo el día por 2 euros”, ha subrayado.

