Susana Abad.
Susana Abad.

El 2 de mayo se celebra el Día de la Madre. Ese domingo las floristerías, las pastelerías y las tiendas de regalos harán su agosto a costa de los hombres que quieren agasajar a la mujer que les dio la vida. Sin criticar este gesto, ¿qué pasa el resto del año?, ¿nos preocupamos por lo que le pasa a la mujer-madre o simplemente a la mujer? Porque existen datos preocupantes al respecto. Y es que, si la pandemia nos ha afectado a todos, la salud mental de las mujeres se ha visto repercutida de una forma desproporcionada. En abril, uno de cada diez hombres afirmaba estar mucho más preocupado de lo habitual, mientras que esta proporción era el doble en las mujeres: una de cada cinco se sentía muy decaída, incluso presentaba indicios de depresión. Además, también presentan peores resultados en indicadores tales como trastornos del sueño, estrés o cuestiones tales como verse desbordadas por las dificultades. Estos datos vienen a estar relacionados con el mercado de trabajo dado que las mujeres presentan una situación laboral más precaria e inestable que la media.

Más horas, pero sin cobrar

Y para muestra, en esta celebración del Día de la Madre basta con acudir a los datos asociados con la llegada del primer hijo. Tan solo el 4,5 por ciento de los padres opta por trabajar a tiempo parcial para afrontar los cuidados del menor frente al 26,3 por ciento de las madres, lo que implica una de las principales causas de interrupción de las carreras profesionales de las mujeres. Si se considera el total de población ocupada, el número medio de horas efectivas semanales trabajadas por los hombres es de 36,6 horas frente a las 30,7 horas de las mujeres, pero que si se incluyen las no remuneradas, las jornadas de ellas son mucho más extensas que las de ellos.

Es decir, que las mujeres trabajan más horas, pero sin cobrar por ellas. Según los datos del INE que ha recogido EFE, los hombres dedican habitualmente el mismo número de horas al trabajo no remunerado (14 horas a la semana) independientemente de que trabajen a tiempo parcial o completo. En el caso de las mujeres, esas 14 horas se multiplican hasta las 30. Ellas dedican cuatro horas diarias al cuidado de hijos y nietos, ellos dos. Ellas dedican dos horas al día a tareas domésticas y cocinar, ellos una.

Despreocuparse

Quizás este Día de la Madre toque DESMADRARSE, desquitarse, despreocuparse, deshacerse un poquito. Toda la población está exhausta, abatida, desesperanzada… pero hay un sector que está sufriendo un poco más. Las mujeres nos responsabilizamos, nos ocupamos y nos preocupamos más que los hombres. ¿Culpa de ellos o nuestra? Las madres nos desbordamos más. Estamos asumiendo, quizás, demasiadas responsabilidades, estamos olvidando que si no nos cuidamos no podremos cuidar.

En los Talleres de coaching grupal dirigidos a mujeres cada vez existe mayor intervención y demanda, sobre todo en el de Asertividad, de aprender a poner límites, a decir no. Y NO creo que debamos poner límites a los demás, creo que primero debemos aprender a ponernos límites nosotras.

Susana Abad
es coach personal