Sale de caza y dispara a un pájaro que pasa por delante de él. Cuando cae, se da cuenta de que es una rapaz y, por si acaso , se va del lugar, dejando la pieza abandonada. No se da cuenta de que el ave lleva un transmisor, que facilita su posicionamiento inmediato. ya que forma parte de un programa científico. Así, en resumen, comienza esta historia.

Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Guadalajara investigan a un varón de 46 años como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna, previsto en el artículo 334 del Código Penal por cazar una especie protegida, tras la muerte por disparos de un halcón peregrino (Falco peregrinus) en un coto de la comarca de La Alcarria.
El animal abatido formaba parte de un programa de reintroducción de halcones peregrinos puesto en marcha en la provincia de Burgos.
La intervención policial se activó a raíz del aviso del responsable de este proyecto de seguimiento, quien alertó de que el emisor GPS que portaba el ave había dejado de transmitir señal mientras volaba por territorio alcarreño.
El propio técnico del programa se desplazó hasta el punto de la última localización y halló el cadáver de la rapaz con signos evidentes y heridas causadas por impactos de perdigones o munición de caza.
Tras comunicar el hallazgo al 112, agentes medioambientales acudieron a la zona para hacerse cargo del ejemplar y trasladarlo a las instalaciones del Minizoo de Guadalajara —centro de referencia para fauna silvestre—, donde se le practicó la autopsia para determinar con precisión las causas de la muerte.
Paralelamente, especialistas del Seprona inspeccionaron el terreno donde yacía el halcón y recogieron diversas vainas de cartuchos que evidenciaban haber sido percutidas recientemente.
Las pesquisas desarrolladas por la patrulla permitieron identificar y vincular al investigado por los disparos, instruyendo las correspondientes diligencias judiciales por atentar contra la fauna silvestre.

