Contenedores del ATI de Zorita, que guardan los residuos, apilados en el suelo.
Contenedores del ATI de Zorita, que guardan los residuos, apilados en el suelo.

A falta de un cementerio nuclear único en España, que sirva para enterrar durante siglos los residuos de alta actividad generados, la única opción es que se apilen dentro de contenedores, en las propias centrales nucleares. En el caso de Guadalajara, en las de Trillo y Zorita. La situación no va a cambiar, porque el Gobierno no contempla mejor alternativa. ¿Y que pasaría si se rompiera uno de esos grandes cilindros?

La respuesta no ha llegado de la instalación que más contenedores almacena en su exterior, que es la de Trillo, sino de la que está ya casi totalmente desaparecida, en Almonacid de Zorita. En efecto, la central nuclear «José Cabrera», en desmantelamiento desde hace mucho más de una década, ha realizado este jueves su preceptivo simulacro anual, conforme a los requerimientos establecidos en el Plan de Emergencia Interior.

Se simulaba la detección de niveles de radiación y contaminación superiores a los previstos en el análisis de seguridad. Dichos niveles habrían sido provocados por un fallo en el interior de una cápsula de uno de los contenedores de combustible gastado localizado en el Almacén Temporal Individual (ATI) de la instalación.

Siguiendo el procedimiento establecido, el titular hizo el preceptivo aviso al CSN y activó su Plan de Emergencia Interior. Del mismo modo, se ha simulado la evacuación de un trabajador que habría sido atendido por los servicios médicos de la central tras resultar herido y contaminado.

Recomendaciones para la Subdelegación

Con las estimaciones hechas por el CSN, el incidente no habría tenido consecuencias para la salud de la población en el entorno de la instalación. Sin embargo, el regulador habría recomendado al Centro de Coordinación Operativa (CECOP) de la subdelegación del Gobierno en Guadalajara la activación del Plan Básico de Emergencia Nuclear de Guadalajara (PENGUA) en situación I, así como el establecimiento de control de accesos en torno de la central.

El titular de la central ha llegado a simular la declaración de emergencia en el emplazamiento (categoría III) de su Plan de Emergencias Interior (PEI). Por su parte, el CSN ha activado su Organización de Respuesta ante Emergencias (ORE), llegando hasta el modo 1, que implica la activación del retén de guardia.

Un suceso de esta naturaleza, habría sido clasificado como nivel 2 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

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