Una de las partidas de níscalos incautada por la Guardia Civil en la temporada de setas de 2022 en la provincia de Guadalajara.

Ya se han superado las dos toneladas de setas, esencialmente níscalos, que se han intervenido en la provincia de Guadalajara durante las últimas semanas. Se trata de recogida ilegal e intensiva de estos hongos, esencialmente en la zona de Cogolludo y Humanes. De acuerdo con las fuentes consultadas por este diario, se ha identificado ya a una treintena de personas por este motivo, la mayoría de ellos de nacionalidad búlgara, rumana y marroquí.

La barrera de los 2.000 kilos se ha sobrepasado este fin de semana con la intervención de otros 150 kilos por agentes de la Guardia Civil en Humanes. Esta misma semana ya se habían decomisado otros 400 kilos de níscalos, recogidos de manera ilegal en Cogolludo y Valdesotos, con 13 personas implicadas en esta tarea, que esquilma los montes.

Con la lluvia, las setas… y los abusos

Hace un mes, avanzaba el otoño escaso de lluvias y de setas. Las suaves temperaturas no eran suficientes para que los hongos asomaran y así, a mediados de octubre, LA CRÓNICA se hacía eco de lo complicado de la temporada, por la escasez imperante. Luego, han bastado varios días de lluvia y que las temperaturas ayudaran a mullir la tierra para que la eclosión de níscalos y demás hongos cambiasen totalmente el panorama.

Junto con los lugareños y los domingueros, no tardaron en llegar los esquilmadores, perfectamente organizados. Es difícil saber cuánto han conseguido llevarse, arrasando la tierra, pero las requisas realizadas en estos pocos días dan una idea, poco tranquilizadora.

La racha empezó el pasado 16 de noviembre, cuando los Agentes Medioambientales daban cuenta de una intervención de 200 kilos de níscalos a una pareja, en montes de la Sierra Norte. En la tarde de ese mismo día, la Guardia Civil decomisaba otros 400 kilos de níscalos, esta vez en Cogolludo.

Y ahí no paraba la serie. El sábado, 19 de noviembre, un escueto tuit de la Guardia Civil confirmaba la requisa de una tonelada de este suculento, y rentable, manjar. Esos 1.000 kilos habían sido retirados de la circulación cuando sus ilegales recolectores se disponían a sacarlos de la provincia; el mérito hay que atribuírselo esta vez a los agentes de Torija, Brihuega y Humanes.

El frío intenso y el agotamiento de los pinares darán por terminada, quizá más pronto que tarde, la actual racha de saqueo.


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