Estación del metro de Avenida de América. (Foto: Magnus Manske)
Estación del metro de Avenida de América. (Foto: Magnus Manske)

La Comunidad de Madrid ha anunciado este domingo que retirará el amianto de los andenes de la estación de Avenida de América, en la línea 7 de Metro. Este material, cancerígeno, se encuentra en las bóvedas, de donde tiene que ser extraído a lo largo de esas dos semanas, para su posterior eliminación.

Estos trabajos obligarán, además, a la suspensión del servicio entre el 3 y el 18 de diciembre en la citada línea 7. Funcionarán con normalidad las líneas 4, 6 y 9.

El Plan de Desamiantado de la red del suburbano madrileño comenzó en 2018 y no está previsto que finalice antes de 2028, después de dedicarle 170 millones de euros.

Desde la Comunidad de Madrid se destaca que «esta actuación forma parte del proyecto global para modernizar y mejorar la
accesibilidad de la estación de Avenida de América, que cuenta con una inversión de 38 millones de euros». También incluye la instalación de diez ascensores, que conecten los andenes de las diferentes líneas que confluyen y con el intercambiador de autobuses, así como con las entradas a la calle en ambos extremos.

¿Qué problemas tiene el amianto para la salud?

El amianto (asbesto) es un mineral fibroso. Por su pequeño esas fibras puedan ser inhaladas. Durante décadas ha sido muy utilizado como aislante, tanto reforzado con cemento (uralita) como en material aislante de relleno e incluso en zapatas de freno y discos de embrague, entre otros muchos usos industriales.

En su estado íntegro, las planchas o elementos fabricados con amianto no desprenden fibras, pero cuando se manipulan o se rompen, pueden liberarlas al medio. Cuando son inhaladas quedan alojadas en los pulmones, donde pueden permanecer mucho tiempo.

Los principales efectos sobre la salud derivados de la exposición al amianto son la aparición de asbestosis, cáncer broncopulmonar y mesotelioma maligno. Ha sido clasificado como un cancerígeno humano reconocido. Hay suficiente evidencia de que el asbesto causa mesotelioma, un tumor que afecta fundamentalmente a la pleura y a la cavidad peritoneal, y cuya mortalidad es muy elevada. También provoca cáncer de pulmón y existen evidencias de que puede causar otros tipos de neoplasias (laringe, estómago, ovario, etc.) Como se detalla en una web oficial de la propia Comunidad de Madrid, «los efectos a la exposición a las fibras de asbestos no son inmediatos, sino que presentan un largo período de latencia y suelen aparecer transcurridos entre 10 y 40 años, en general tras exposiciones cortas pero muy intensas o regulares y continuas, como es el caso de trabajadores de sectores que utilizan amianto (trabajadores de la construcción, industria del automóvil, fábricas de productos de fibrocemento, astilleros…), en el ambiente próximo a los puntos de extracción de dichas fibras, así como en el interior de viviendas y edificaciones construidos con materiales que contienen asbesto friable (“liberable”)».

La Comisión Europea habla de una epidemia de 500.000 muertes debidas al amianto en los próximos años, una cantidad 10 veces superior a la de accidentes de trabajo.


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