Nombres de algunos de los represaliados en la posguerra, fusilados en el cementerio de Guadalajara.
Nombres de algunos de los represaliados en la posguerra, fusilados en el cementerio de Guadalajara.

Hay 220 víctimas de la represión franquista cuyos restos aún permanecen en las fosas comunes del patio número 4 del cementerio de Guadalajara, sin exhumar.  que siguen en las fosas comunes del patio número 4. Lo han recordado este jueves, a escasos metros de los paredones de fusilamiento, Susana Martínez y Jorge Riendas, presidenta y concejal del Grupo Municipal Aike. Ambos han anunciado la presentación de una moción al próximo pleno para que el Ayuntamiento de Guadalajara se haga cargo de esos trabajos y garantice su realización.

Como informó oportunamente LA CRÓNICA, a principios de este mes la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) inicaba una nueva exhumación en el cementerio de Guadalajara. La primera fue la que más miradas atrajo de todo el mundo, por ser iniciativa de la jueza argentina Servini y por la imagen de Ascensión Mendieta, hija de uno de los fusilados que yacía allí.

«Proponemos que el Ayuntamiento se convierta en una administración activa, que encabece esta tarea, sin esperar más. Por las víctimas y sus familias, pero también por toda la sociedad. El derecho a la verdad es de carácter colectivo, debemos conocer las atrocidades ocurridas en el pasado para garantizar que no se van a repetir en el futuro», plantea Jorge Riendas.

Jorge Riendas y Susana Martínez, en el cementerio de Guadalajara.
Jorge Riendas y Susana Martínez, en el cementerio de Guadalajara.

El papel de la ARMH

«El trabajo de la asociación ha permitido abrir cuatro fosas desde el año 2016, recuperando los cuerpos de 97 personas, pero en la misma zona quedan muchas fosas más, con 220 cuerpos, a cuyas exhumaciones hay que poner fecha», enfatiza Martínez.

La presidenta del grupo municipalista, además, resalta que el trabajo de la ARMH se financia gracias a las cuotas de las personas socias y de donaciones, sin ninguna aportación, subvención o dinero público.

«En el equipo técnico de la exhumación participan personas voluntarias: estudiantes, jubilados, descendientes de otros desaparecidos o forenses que vienen de otros países. Además del trabajo directo en la fosa, se realiza una intensa labor de búsqueda para localizar a los familiares, individualizar los huesos, documentar el proceso, realizar las pruebas de ADN y, finalmente, entregar a la familia los restos para que puedan enterrarlos donde consideren y no donde decidieron sus asesinos», recuerda.

Priorizar las exhumaciones

Tras el anuncio por parte del alcalde de crear un monumento con los nombres de las 976 víctimas inhumadas en el cementerio de Guadalajara, según los registros de los libros de enterramientos y los datos del Foro por la Memoria de Guadalajara, desde Aike expresan la necesidad de priorizar la exhumación del resto de las fosas, paso imprescindible para la dignificación de estos espacios de memoria.

Esto debe hacerse, según el criterio de Aike, liderando desde el Ayuntamiento estos trabajos, poniendo los medios adecuados, garantizando los protocolos internacionales y marcando plazos que ayuden a que los familiares directos que aún quedan vivos puedan recuperar los restos de sus seres queridos.

«Como país tenemos una deuda con esas familias, el tiempo corre en contra de la democracia española, que debe priorizar la labor de recuperar a las víctimas, para que sirva no solo para dar el merecido descanso a todas ellas, también para poner límites a la desmemoria que da alas libres al fascismo y al frentismo político», señala parte Jorge Riendas.