Martínez Guijarro, durante su rueda de prensa.
Martínez Guijarro, en una rueda de prensa.

El vicepresidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha prevenido este viernes de que el Consejo de Gobierno que se celebrará el próximo lunes, 21 de diciembre, podría tomar medidas de endurecimiento de cara a la celebración de la Navidad. Para tomar o no esa decisión, el Ejecutivo autonómico se regirá en función de la evolución de los datos de contagios por COVID-19. Se han incrementado las cifras y están siendo «preocupantes», según se destaca desde la Administración regional.

«Estaremos muy vigilantes de la evolución de los datos en los próximos días. Ya lo dijimos, sí había empeoramiento de la situación no descartamos endurecer las medidas planteadas para la Navidad. A ver cómo evoluciona este fin de semana y el lunes el Consejo de Gobierno tomará una decisión con suficiente tiempo de antelación», ha insistido Martínez Guijarro.

Datos preocupantes

«Los datos están siendo preocupantes a causa de la celebración de carácter comercial y los puentes, que han hecho aumentar en Castilla-La Mancha los datos. Habrá que ver la evolución y los planteamientos que hagan los técnicos sanitarios», ha proseguido advirtiendo Martínez Guijarro, que ha defendido que «lo prioritario» es la salud del conjunto de la ciudadanía.

«Nos gustaría que fuese una celebración lo más normal dentro de la situación actual, pero lo importante es pensar en la salud del conjunto de la sociedad», ha concluido.

El miércoles se publicaron las medidas «provisionales»

Fue este miércoles cuando el Diario Oficial de Castilla-La Mancha publicaba el decreto con las restricciones adoptadas por el Gobierno regional de cara a la Navidad que, entre otras cuestiones, permitía retrasar las noches del 24 al 25 de diciembre de 2020 y del 31 de diciembre de 2020 al 1 de enero de 2021 la hora de comienzo del toque de queda hasta la 1.30 horas, únicamente para permitir el regreso al domicilio.

En cuanto a la limitación de la entrada y salida en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, se levantaba el cierre entre el 23 de diciembre de 2020 y el 6 de enero de 2021 para los «desplazamientos a territorios que sean lugar de residencia habitual de familiares o personas allegadas de quienes se desplacen, cumpliéndose en todo momento los límites a la permanencia de grupos de personas que sean aplicables». No obstante, el Ejecutivo autonómico recomendaba evitar o reducir la movilidad geográfica lo máximo posible.

En función de ese decreto, se permitía también que las personas mayores que viven en residencias de Castilla-La Mancha puedan salir de ellas para pasar las fechas navideñas con sus familiares, concretamente entre el 23 y el 31 de diciembre, siempre que se cumplan una serie de requisitos, como que los propios centros estén libres de COVID-19 y estas personas no tengan sintomatología compatible con el coronavirus.

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