Colocación del mayo de 2020 en Trillo.

El Ayuntamiento de Trillo ha querido tener un gesto simbólico, cargado de esperanza, para con sus vecinos. Esta mañana de primero de mayo, dos operarios municipales acompañados por el concejal de Festejos, Hugo Pérez, y ayudados por el camión grúa, han instalado en el centro de la plaza Mayor el tradicional mayo, un chopo que previamente han recogido en la zona de La Isla, junto al río. De esta manera, el Consistorio quiere conservar una de las tradiciones de mayor arraigo en el municipio, aunque en esta ocasión se haya llevado a cabo de una forma muy diferente, sin celebraciones y sin el calor de los cantos tradicionales de los habitantes de Trillo en la madrugada del 30 de abril al 1 de mayo.

“Nos encontramos en una situación triste y difícil para todos, pero, precisamente por eso, y para tener un detalle con nuestros vecinos, hemos decidido no perder del todo esta tradición que tanta importancia tiene para nuestro pueblo”, ha explicado el concejal de Festejos, Hugo Pérez.

Colocación del mayo de 2020 en Trillo.

La fiesta de los Mayos está concebida para celebrar la llegada de la primavera y el buen tiempo, y antaño se erigía como una de las fiestas más señaladas para los mozos y mozas del pueblo, que aguardaban con entusiasmo este momento y encontraban en él la oportunidad de hacer valer sus aspiraciones de noviazgo. Bailes, ronda, cánticos tradicionales, alegría y vecindad se aunaban en una fiesta en la que participaba todo el pueblo y que duraba varios días, concretamente hasta el 3 de mayo, cuando se celebraba la misa de la Cruz. Actualmente, esa antigua tradición ha quedado reducida a la noche del 30 de abril, cuando los trillanos se congregan en la plaza Mayor, cortan y colocan el mayo, rememoran aquellos antiguos cánticos y disfrutan de un rato en compañía de amigos y vecinos mientras comparten también licores y dulces hasta bien entrada la madrugada del día 1.

Durante todo este mes, el mayo presidirá la plaza Mayor, y lo hará no sólo por tradición, sino también como “símbolo de esperanza ante la situación que nos ha tocado vivir y que esperemos que termine muy pronto”, termina Hugo Pérez.