Los miembros de esta banda abusaban de la credulidad de los ancianos.
Los miembros de esta banda abusaban de la credulidad de los ancianos.

La Guardia Civil ha detenido a ocho personas por su presunta implicación en estafas a ancianos, tanto de Madrid como de Guadalajara. Se les atribuye la venta a domicilio de supuestos aparatos de magnetoterapia, siempre a personas de avanzada.

Hasta la fecha el grupo habría estafado a 36 víctimas, residentes diferentes localidades madrileñas y en Guadalajara. Con estos engaños se habrían hecho con 90.000 euros. No pudieron consumar estafas por 15.000 euros, según la Benemérita.

La investigación se inició tras una llamada al cuartel de la Guardia Civil de Rivas Vaciamadrid de una anciana de la localidad, que sospechaba estar siendo siendo víctima de una estafa: dos personas se encontraban en su casa, coaccionándola para que adquiriera un aparato de magnetoterapia.

Desde alta tecnología a cepillos eléctricos

Inmediatamente, agentes del Área de Investigación se desplazaron hasta el domicilio, identificando a estas dos personas y localizando en un vehículo numerosos aparatos sanitarios. Allí había equipos de ultrasonido, presoterapia de magnetoterapia, camillas, colchones, cepillos de dientes eléctricos, geles… y hojas de pedido.

Gracias al análisis de la documentación se llegó hasta otros casos similares en otras localidades, detectando que existía un grupo delictivo especializado en la venta de aparatos sanitarios a personas de avanzada edad, grupo que operaba de manera coordinada y siempre con el mismo ‘modus operandi’.

Dos mujeres con batas blanca

Dos mujeres del grupo ataviadas con batas blancas y tarjetas identificativas sanitarias captaban a ancianos en las inmediaciones de centros de salud y hospitales. Para llamar su atención, amablemente les ofrecían un gel aliviador de dolores para mitigar las patologías que padecían.

Cuando se habían ganado la confianza de la víctima, les proponían, previa recopilación de sus datos personales, una sesión gratuita y en su domicilio de magnetoterapia, tras explayarse en los múltiples beneficios curativos de las sesiones.

Unas horas después, otra persona del grupo, con funciones de comercial, realizaba una llamada a las víctimas, para concretar cita y desplazarse hasta el domicilio para realizar la sesión gratuita.

Una vez en la casa, el comercial hacía una pequeña demostración, manipulando el aparato y realizando descripciones de su uso, para después engatusarles y coaccionarles con el fin de que lo compraran mediante pago en metálico o financiación. Los ancianos no eran conscientes en la mayoría de las ocasiones los ancianos de que estaban contratando un préstamo.

Para hacer más suculenta la “ganga”, les ofrecían supuestas ayudas y subvenciones para la compra de los aparatos, simulaban ser especialistas de clínicas y hospitales de renombre de Madrid y les hacían creer que les rebajaban el precio en casi la mitad de su precio real si lo adquirían en ese momento y no en un establecimiento autorizado (de 6.000 euros a 3.500).

Todos españoles

El grupo lo formaban 8 personas, seis hombres y dos mujeres con edades comprendidas entre los 34 y 56 de edad, todos de nacionalidad española y encuadrados en una empresa relacionada con el sector sanitario y con sede en Fuenlabrada. Por estos hechos se les imputan delitos de pertenencia a grupo criminal y 36 delitos de estafa.

Los agentes han incautado un aparato de presoterapia, dos camillas de ondulación, cuatro colchones médicos, dos aparatos de estimulación, cuatro de magnetoterapia, y otro de ultrasoterapia. Además se ha intervenido un ordenador con numerosa información relativa al entramado que mantenían.

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