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Hay un país que hace más soportable viajar en familia

Descubre el turismo en familia en Chequia, donde la historia se combina con aventuras en Praga y hermosos parques naturales.

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Viajar en familia es la oportunidad perfecta para reconectar y crear recuerdos inolvidables con los más pequeños. República Checa se consolida como un destino de referencia internacional. Esto se debe a que combina la magia histórica de Praga con impresionantes parques de aventura, toboganes gigantes y ríos subterráneos repartidos por sus principales regiones naturales.

Praga en familia: tranvías retro, miradores e hidratación a bordo de un cisne

La capital checa ofrece la combinación ideal de cultura y entretenimiento activo para todas las edades. Para recorrer el casco histórico sin cansarse, una de las mejores opciones es el Tranvía histórico 42. Este es un transporte con estética vintage que permite subir y bajar libremente junto a enclaves clave como el Castillo de Praga, la emblemática Callejuela del Oro o las célebres esferas del Reloj Astronómico.

Para quienes prefieran disfrutar de la ciudad desde el agua, el río Moldava y los canales de la isla de Kampa permiten alquilar hidropedales con divertidas formas de cisne o barcas de época. El ocio acuático se completa con el complejo recreativo Žluté lázně, una auténtica playa urbana a orillas del río. Asimismo, el Museo de los Niños —ubicado en el Museo Nacional— y el histórico Zoo de Praga (hogar de más de 670 especies) completan una oferta adaptada a los más pequeños. Mientras tanto, los adolescentes encuentran su espacio en locales virales como el Výtopna Railway Restaurant, donde la comida llega en maquetas de tren.

Aventura en la naturaleza: ríos subterráneos y toboganes gigantes

Más allá de la capital, el mapa checo despliega experiencias únicas al aire libre. En Moravia del Sur, las cuevas de Punkva invitan a explorar pasadizos de estalactitas y navegar por un río subterráneo bajo la mirada del abismo de Macocha. Para los más audaces, la localidad de Ostrov u Macochy acaba de estrenar una ferrata espeleológica. Está equipada con tirolinas y pasarelas en la penumbra.

Por su parte, el entorno del Parque de Šumava suma este año el nuevo Reino del Bosque de Lipno, un espacio interactivo repleto de camas elásticas y laberintos naturales situado junto al famoso Paseo entre las copas de los árboles. Esta instalación accesible culmina en una gran torre panorámica. Allí hay un impresionante tobogán de descenso.

Leyendas medievales y pasarelas de infarto en Pardubice

El norte de Bohemia guarda paisajes de cuento como las Rocas de Prachov, un conjunto de agujas de arenisca de hasta 40 metros de altura con rutas como el Malý okruh o el Velký okruh. La experiencia se vuelve inolvidable con una noche en el Hotel Medieval de Dětenice. Allí las cenas a la luz de las velas y los torneos entre caballeros trasladan al visitante a otra época.

La ruta hacia el oeste pasa por Karlovy Vary —con su histórico funicular de Diana—, el castillo medieval de Loket y el Parque Boheminium en Mariánské Lázně. Como colofón, la región de Pardubice desafía a los viajeros en Dolní Morava con el Skybridge 721. Este es uno de los puentes colgantes peatonales más largos del mundo (721 metros de longitud a 95 metros de altura). Además, cuenta con la Mammoth Alpine Coaster, una vertiginosa pista de trineo sobre raíles que alcanza los 50 km/h.

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