Fotografía de Luis Tato, candidata a mejor de 2020.
Fotografía de Luis Tato, candidata a mejor de 2020.

El fotoperiodista daimieleño Luis Tato ha sido nominado a la mejor foto del año en la 64 edición del ‘World Press Photo Contest’, el prestigioso concurso que cada año premia lo mejor del periodismo visual.

Algunas de las fotos premiadas en este certamen forman ya parte de la memoria cultural colectiva, como las de civiles abandonando una zona poblada tras un lanzamiento de Napalm en Vietnam (1972); Antonio Tejero en el momento de su irrupción en el congreso de los diputados (1981) o el manifestante que impide el paso de los tanques en la plaza de Tiananmén (1989).

La imagen seleccionada en este caso fue tomada el 24 de abril de 2020, cuando Henry Lenayasa, jefe del asentamiento de Archers Post, en Samburu (Kenia), trataba de ahuyentar una nube de langostas que estaban arrasando una zona de cultivos y fue publicada en The Washington Post.

El daimieleño, que reside en la capital de ese mismo país, Nairobi, ha calificado como “un privilegio y un honor” ser nominado para este premio que, “literalmente, es lo máximo a lo que un fotoperiodista puede aspirar”.

El ‘World Press Photo Contest’ es una referencia donde han dejado huella los mejores fotógrafos de la historia. “Ya de por sí es un reconocimiento ser uno de los seis finalistas, ya que entre los elegidos hay gente muy prestigiosa con carreras muy largas”, ha subrayado Tato.

La dificultad del fotoperiodismo

La instantánea, una de las seis finalistas elegidas entre cientos de miles presentadas, forma parte de una serie que también ha sido nominada para la categoría ‘Nature Series’. Sobre ella, Tato ha destacado “su fuerza y el carácter simbólico que desprende la lucha contra una plaga en medio de una pandemia y el contenido transversal que traslada sobre problemas actuales como las desigualdades sociales o el cambio climático”.

Respecto a su carrera profesional, Tato ha incidido en lo complicado del trabajo del fotoperiodista. “No recuerdo la última vez que pagaron por una foto en un medio español”. A su juicio, se está perdiendo la capacidad de valorar lo que aporta el trabajo de un profesional en el ámbito de la comunicación y lo importante que puede ser para un medio contar con fotógrafos o periodistas de calidad.