Mascarilla KN95, comprada en una farmacia de Guadalajara en septiembre de 2020. (Foto: La Crónic@)
Mascarilla KN95, comprada en una farmacia de Guadalajara en septiembre de 2020. (Foto: La Crónic@)

UGT Castilla-La Mancha ha pedido al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), a la Junta y al resto de organismos y empresas que trabajan para la Administración autonómica que faciliten mascarillas FFP2 a todos los trabajadores a su cargo. con esa medida podría elevarse el nivel de protección de las plantillas y reducir la posibilidad de contagio en el ejercicio de sus funciones.

Desde UGT resaltan que la actividad laboral se hace, muchas veces, en contacto con personas positivas por coronavirus o en estudio. También se evitaría así la transmisión de la enfermedad entre compañeros, dentro de los entornos cerrados de trabajo.

Consideran desde UGT que con los datos actuales de incidencia de contagio por coronavirus, junto al estado actual de presión hospitalaria, este tipo de mascarillas “deberían pasar a ser obligatorias para todos los profesionales expuestos dentro de sus centros de su trabajo”.

UGT cree que esto se debería hacer manteniendo a la vez las recomendaciones distanciamiento físico, evitar entornos cerrados y concurridos en los que haya contacto directo entre personas, buena ventilación, lavarse las manos y cubrirse al estornudar y toser.

El Ayuntamiento de Guadalajara estará sometido a un mayor control económico. (Foto: La Crónic@)
Fachada del Ayuntamiento de Guadalajara, responsable último del servicio para el que se exige ahora FFP2. (Foto: La Crónic@)

En Guadalajara lo han conseguido ya algunas trabajadoras

Según se ha sabido este lunes, la Inspección de Trabajo de Guadalajara ha ordenado a la contrata del servicio de Ayuda a Domicilio del Ayuntamiento de Guadalajara, Caser Residencial SAU, que facilite a las trabajadoras mascarillas FFP2 para que las usen “en todo momento”.

La inspección da a la empresa dos días de plazo para cumplir esta orden, y deja claro que debe estar en disposición de entregar las mascarillas “a demanda” de las propias trabajadoras, según confirmaban desde CCOO en la provincia.

Igualmente, la Inspección da el mismo plazo a Caser Residencial SAU para entregar a las trabajadoras botes de plástico de fácil manejo para llevar el gel hidroalcohólico”. “El gel se suministrará a demanda”, ha determinado la autoridad laboral.

La Inspección exige a la empresa que informe de estos requerimientos a los delegados de prevención y emplaza a enviar en dos días registro de entrada de EPIS (mascarillas FFP2); evaluación de riesgos, incluyendo riesgo de Covid y medidas específicas; y protocolo de actuación frente a COVID, así como “justificación fotográfica” de las entregas del material de prevención exigido.

Máscaras de varios tipos fuera de su espacio natural, que es el rostro, para proteger del coronavirus. (Foto: La Crónic@)
Mascarillas de varios tipos fuera de su espacio natural, que es el rostro, para proteger del coronavirus. (Foto: La Crónic@)

El mayor problema, el precio

El sindicato afirma que el escollo principal para su petición de imponer la FFP2 de forma general es el precio por lo que, si decidieran hacerlas obligatorias, tal y como entiende el sindicato debería hacerse, habría que financiarlas para garantizar que cualquier todos los ciudadanos pueden tener acceso a ellas. Lo fundamental para UGT es que todas las medidas de control de los contagios “sean medidas accesibles para todos y que no discriminen”. “Todos tenemos derecho a estar igual de protegidos, y el coste de las mascarillas ya es muy alto para algunas familias. Habría que controlar los precios”, plantea UGT.

Hasta ahora la mascarilla FFP2 se recomienda únicamente en procedimientos donde se generen aerosoles y en ambientes muy cargados. Al tener mayor ajuste a la cara, dejan menos huecos tanto para dejar salir aerosoles como para evitar que entren, por lo que reiteran que su uso debería ser extendido a otras situaciones, dado el escenario actual.

Respecto de esto último UGT ha pedido que se dote a los profesionales de los medios de protección adecuados, sin diferencia entre categorías profesionales, reclamando que “a igual exposición y riesgo, igual protección” y garantizándose en todo caso el mínimo de profesionales necesarios para el desarrollo de sus funciones sin sobrecarga.

Usuario del metro de Berlín, con una mascarilla del tipo FFP2. (Foto: AP - Christoph Soeder)
Usuario del metro de Berlín, con una mascarilla del tipo FFP2. (Foto: AP – Christoph Soeder)

El ejemplo de Austria, Francia y Alemania

Abogar por la FFP2 no es ninguna frivolidad. El Gobierno de Austria, por ejemplo, ha establecido el uso obligatorio de mascarilla FFP2 en tiendas, transporte público y mercados, así como en instalaciones donde se proporcionen servicios, como talleres mecánicos, y en los edificios de propiedad estatal.

La medida ha entrado en vigor este lunes y, de forma paralela, se ha ampliado la distancia de seguridad para evitar eventuales contagios de COVID-19 hasta los dos metros.

Para la protección contra la enfermedad, las autoridades sanitarias recomiendan este tipo de mascarilla, que forma parte de los Equipos de Protección Individual (EPI). Otros países, como Francia y Alemania, han introducido medidas similares en los últimos días.

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