La selección española de goalball está concentrada en Azuqueca. (Foto: Rafa Martín / EP)
La selección española de goalball está concentrada en Azuqueca. (Foto: Rafa Martín / EP)

La selección española de goalball, deporte específico para personas con discapacidad visual, ha vuelto a elegir la localidad de Azuqueca de Henares para mantener una nueva concentración que en pleno mes de agosto tiene el objetivo de seguir haciendo equipo de cara al gran reto que está por venir en el mes de noviembre, un campeonato europeo de segunda categoría a celebrar en Portugal donde llega con aspiración a ascender de división como paso previo a intentar asaltar una de las plazas europeas que aún quedan por repartir de cara a los Juegos Paralímpicos de París en el año 2024.

En plena concentración, el seleccionador nacional, Paco Monreal, ha explicado a Europa Press para LA CRÓNICA que la aspiración está clara: conseguir la primera categoría y ser uno de los tres equipos de la división ‘B’ que pueden conseguir esa plaza.

Para ello, estas concentraciones estivales con Azuqueca como epicentro serán preludio de un torneo amistoso en Alemania y una última parada preparatoria en la capital de España donde la selección hará de anfitriona en el mes de octubre.

En caso de lograr ese objetivo, explica Monreal, pelearse con los mejores de Europa podría redundar en lograr el billete a los Juegos que resta por asignar. «Sería el colmo de lo bien hecho, pero ahora la aspiración es estar en la categoría ‘A’ y mantenernos ahí. Aunque no lleguemos a los Juegos de París, sí aspiramos a llegar al Mundial de 2026. A partir de ahí, tenemos que estar en los Juegos de 2028, si o si», asegura el seleccionador.

MOMENTO ACTUAL: ESTABILIZÁNDOSE EN LA ÉLITE

Paco Monreal ha asegurado que la situación actual de la selección pasa por la «estabilización dentro de la élite», extremo que se está peleando tras una remodelación en el equipo.

Así, aunque aún «cuesta un poco» pelear con los de arriba, «la base en cuanto a número de practicantes va creciendo» y redundando en que, de más cantidad de jugadores, se va encontrando «más calidad».

«Quizá aún falta un gran resultado internacional, pero en cuanto nos estabilicemos en la élite irá todo más rodado. Una cosa lleva a la otra y cuando estás arriba estás más motivado y es más fácil», ha indicado.

Un deporte adaptado que cada vez cuenta con más cantera y cada vez más repartida por todo el país, con ligas nacionales con equipos de Canarias, Cataluña, Galicia o Andalucía, competición «consolidada», dos divisiones además de la de promoción y cerca de 400 licencias.

Eso sí, aún falta que se dé a conocer este deporte, ya que se trata de una disciplina que solo practican personas con discapacidad visual.

En todo caso, la selección española cuenta con una base sólida de jugadores con entradas y salidas dependiendo del nivel, lo que implica la exigencia de «un alto rendimiento». «Los jugadores tienen que cuidarse y entrenar. Si no están al nivel, viene otro», ha avisado el seleccionador.

ABIERTO A CUALQUIER DEPORTISTA

Este deporte es, explica Monreal, «de los más inclusivos que puede haber», ya que en lugar de buscar que personas con alguna discapacidad puedan competir en condiciones parecidas al resto de deportistas, «aquí es al revés».

«Somos la gente sin discapacidad los que nos podemos convertir en ciegos, taparnos los ojos y jugar. Esto está abierto a todo el mundo que lo quiera practicar. Si consiguiéramos que gente sin discapacidad compitiera, tendríamos más donde elegir, pero ponerse a practicarlo es complicado», ha indicado Monreal.

EL SEXTO SENTIDO: LA ORIENTACIÓN

Con la vista fuera de juego, los otros cuatro sentidos entran en funcionamiento en un deporte que en todo caso cuenta con otro más, la orientación espacial.

Nico Verdejo, jugador de la selección, explica a Europa Press que esa orientación se vuelve clave a la hora de disputar los partidos.

El oído, aliado para la comunicación con los compañeros y para localizar la pelota; y el tacto, que servirá para mantener la posición gracias a los chivatos desplegados por la zona de juego, son otros de los sentidos que compensarán la falta de visión, tal y como explica Verdejo.

Tras haber perdido la primera categoría el pasado año, el jugador murciano admite ahora «buenas sensaciones» de cara al objetivo de recuperar la élite a nivel europeo.

«Hace poco jugamos contra Lituania, campeón de Europa, y aunque perdimos el partido competimos bien. Estamos a un nivel competitivo en el que podemos luchar con cualquiera y ese es el objetivo», detalla Verdejo. Aunque coincide con Monreal en que los Juegos de París son un objetivo «complicado», no dejan de soñar con la posibilidad. «Vamos a subir al grupo ‘A’ primero, y luego, pasito a pasito».

CRECIENDO HASTA LA PROFESIONALIDAD

Aunque cada vez este deporte cuenta con más practicantes, Verdejo reconoce que la situación en España está aún lejos de lo que ocurre en otros países como Brasil o Estados Unidos, donde los jugadores son casi profesionales.

«Allí hay más ayudas que aquí, nosotros no tenemos las mismas oportunidades, pero poco a poco tenemos que aprovechar las que nos vengan e intentar estar ahí arriba», señala el jugador de Cieza.

Eso sí, Verdejo asevera que el deporte parlímpico tiene cada vez más seguimiento en España, por lo que no descarta que en un futuro su disciplina pueda ser semi profesional.

«Y si no se puede vivir de ello, al menos tener ayudas de gimnasio o de material, todo lo que ahora no tenemos y para lo que vamos a pelar», ha rematado Verdejo.

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