Parte de los medios deslegados para sofocar un incendio en Guadalajara, en la noche del 6 de abril de 2020. (Foto: La Crónic@)
Parte de los medios desplegados para sofocar un incendio en Guadalajara, en la noche del 6 de abril de 2020. (Foto: La Crónic@)

Al filo de las nueve y media la noche, los vecinos confinados en el barrio del Balconcillo se asomaban a ventanas y balcones, sobresaltados por un despliegue de medios tan repentino como inusual. Dos camiones escala de los bomberos de Guadalajara, un coche auxiliar, cuatro patrullas de la Policía Nacional, tres de la Policía Local, una ambulancia…

Después de varios intentos infructuosos para acceder hasta donde se les reclamaba, los agentes consiguieron que algún vecino abriera las puertas dell aparcamiento privado de las conocidas como “las torres” de la Calle Constitución. Hasta allí se habían dirigido ya a pie cinco bomberos, cuatro de ellos equipados con bombonas y máscaras. ¿El motivo? Un incendio en un patio de luces, más aparatoso que finalmente peligroso. Así lo han confirmado fuentes de la Policía Local a este diario. Hacia las diez y media de la noche se retiraban los dos camiones de bomberos, entre los aplausos de los vecinos hacia ambas brigadas, desde los balcones.

Se da la circunstancia de que no es el primer suceso durante el confinamiento. El pasado 30 de marzo se atendió de urgencia un incendio en una cocina, por culpa del extractor de humos, en otro barrio de la capital alcarreña.